La Plaza México se rindió ante el toreo de Enrique Ponce

Supo meter a la muleta al segundo de su lote y gustó su trabajo. Escuchó un aviso pero dio vuelta al ruedo
Agencias
03/12/2017
21:56
Mauricio Mejía Castillo
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La Monumental Plaza México se rindió esta tarde ante el toreo de Enrique Ponce, el matador español que donó íntegra su paga en favor de los damnificados por los sismos de septiembre. Ponce basa su lidia en la elegancia y dominio absoluto del toro. Derrochó ambas virtudes en sus tres actuaciones de hoy. En el segundo de la tarde, un burel que brincó al callejón y quedó atorado entre la barrera y el burladero de picadores, el torero puso todo se empeño para logar una faena.

La condición del toro (pitones astillados y débil de patas) fue una dificultad pero no impedimento. Logró excelentes pases y el público reconoció su labor. "Te amo, Ponce!", gritó una mujer desde lo alto. El aludido agradeció con una sonrisa inclinando la cabeza. 

Supo meter a la muleta al segundo de su lote y gustó su trabajo. Escuchó un aviso pero dio vuelta al ruedo. 

La verdadera sensación llegó con "Vivaracho", el ultimo toro de la tarde. Ponce había dejado dos buenas actuaciones pero la afición quería ver más de su arte. La faena dejó extasiada a la afición. Ponce hiló uno a uno los lances limpios y templados. Todavía no doblaba el animal y la gente ya estaba de pie gritando "¡Torero torero!".

Dos orejas fueron el premio al recital que ofreció Ponce en el ruedo. La orquesta tocó Valencia en honor de su tierra natal durante la vuelta al círculo. Ponce salió en hombros. Se le vió orgulloso.
La fundacióm Carlos Slim quintuplicará la donación económica de Ponce. 

Octavio García El Payo cortó oreja en su segundo toro al que arrancó naturales y derechazos de suprema calidad. 

Joselito Adams quiso agradar durante toda la tarde pero sólo lo consiguió cuando clavó banderillas en el quinto de la tarde. En el segundo par el burel lo alcanzó y lo dejó lastimado. Joselito se levantó para continuar la lidia y el respetable aplaudió su arrojo. Fue abucheado cuando mató a su primer toro con un sombrero de charro en lugar de la muleta. 

El rejoneador Jorge Hernández fue eplaudido en su actuación que abrió la tarde. El animal también fue festejado.

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