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A Cecilio Domínguez le había costado mucho trabajo esbozar una sonrisa. Se le borró el torneo pasado, pero tuvo una reconciliación con el balón en sus pies.

Regresó a lo que era, a lo que mostró en un inicio con las Águilas y le provocó ser considerado como uno de los futuros ídolos del americanismo.

Cada vez que toca la redonda, hay angustia en el rival e ilusión goleadora para los suyos. La muestra fue ante Cruz Azul el sábado, cuando anotó el gol de la victoria del América en el Clásico Joven (2-1). Lo logró con un disparo de primera intención, cruzado e inalcanzable; pinturita letal que desató el delirio en el pueblo amarillo.

Cuando vio la pelota en la portería cementera, el dorsal 10 extendió sus brazos, gritó eufórico y confirmó que vive un momento de gracia. El equipo dirigido por Miguel Herrera está virtualmente clasificado a la Liguilla y en las semifinales de la Liga de Campeones de la Concacaf, ante el Toronto FC, al que esta tarde visita, en el encuentro de ida.

El atacante presume el buen momento individual y colectivo, además de compartir su deseo por lograr un doblete que sería histórico.

“Me siento muy bien, estamos muy bien [como equipo]. La verdad es que estamos cada vez mejor”, se entusiasma el volante paraguayo.

Ese estado de ánimo del sudamericano y el resto de los americanistas se pondrá a prueba esta noche en Canadá. Es ya una fase decisiva dentro de la Concachampions, contra el campeón de la Major League Soccer.

El Toronto FC reta a las Águilas con Sebastián Giovinco, Michael Bradley y Jozy Altidore como sus principales figuras, quienes recientemente eliminaron a los multimillonarios Tigres, monarcas de la Liga MX.

La cancha está dañada por el intenso frío estadounidense y, para la hora del partido (7 pm, tiempo del centro de México), se esperan cuatro grados de temperatura y, quizá, lluvia.

Por la fortaleza mostrada por los azulcrema, la ventaja de cerrar la serie como local y la superioridad en cuanto su nómina (45.1 millones de dólares contra 36.2, según el sitio especializado Transfermarkt), es normal señalar a los mexicanos como los candidatos para estar en la final del torneo y pelear por el boleto al Mundial de Clubes.

“No pensamos en si somos favoritos o no. No podemos caer en excesos de confianza, porque nos enfrentamos a un gran rival, que tiene muchas fortalezas”, reseña Domínguez.

La misión, según narra el habilidoso volante, es sacar ventaja desde el primer encuentro, porque “hemos visto que tienen jugadores muy importantes, que pueden marcar diferencia en cualquier momento”.

También le resta importancia al hecho de que el Guadalajara, el máximo adversario del América, se encuentre en la otra semifinal.

“Nosotros tenemos que concentrarnos en lo nuestro. No estoy pensando en qué van a hacer los demás, sino en que nosotros podamos llegar a la serie final”, analiza.

Para lograr el objetivo de avanzar a la siguiente fase, el americanismo le brinda a Cecilio la confianza de ser el hombre clave en la eliminatoria.

“Estoy bien, aunque siempre es mejor que el grupo esté fuerte y logre los resultados. Vamos paso a paso. Me siento bien”, anuncia el americanista, con ilusión.

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