La evolución del mundo en el contexto interplanetario cada día es más sorprendente, las generaciones jóvenes de nuestra era han evolucionado la tecnología aeroespacial de una manera inimaginable, hoy en día sin la necesidad de tener los recursos del tamaño de una nación, han creado su propia NASA particular y han enviado misiones al espacio que han sido todo un éxito en tiempo record como nunca antes se había visto.

Hoy los “3 fantásticos supermillonarios” se han lanzado en la conquista del espacio; Elon Musk, George Bezos y Richard Branson, todos los días están en una constante carrera espacial por pisar el suelo de Marte que ha sido el sueño de las grandes potencias mundiales, de grandes astrónomos, de astrofísicos y científicos, y hasta de escritores y cineastas que hasta ahora son los únicos que nos han podido llevar a conocer el planeta rojo a través de los libros y las pantallas.

Hoy las nuevas relaciones internacionales en el mundo están evolucionando de un modo acelerado en el que en un futuro no muy lejano le diplomacia será interplanetaria, es decir se tendrán que discutir y legislar leyes meta-planetarias que contemplen estaciones y bases espaciales, China ya comenzó el proyecto de construir la estación espacial más grande de la historia, la NASA ya comenzó la construcción de la primer base espacial en la Luna llamada Gateway que será lanzada en noviembre del 2024 a bordo del cohete Falcon Heavy de la compañía de Elon Musk Space X, para enseguida comenzar a construir la siguiente base en Marte, así como otros países y empresas están diseñando sus nuevos transbordadores y plataformas espaciales para conquistar otras dimensiones del espacio profundo.

En los próximos años las Naciones Unidas van a tener que modificar su esquema de función y deberán extender sus debates a una política exterior espacial, que discuta el actuar de los países y la humanidad en órbitas fuera de la tierra y rija su actuación en otros planetas como la luna y las estaciones espaciales.

Hoy los científicos señalan que la humanidad tiene dos caminos; seguir viviendo en este mundo que tarde o temprano se va a acabar, o buscar la posibilidad de habitar otros planetas y convertirnos en seres “multiplanetarios”. La idea de Elón Musk es que para el año 2050 el hombre pueda vivir en Marte, incluso se ha atrevido a decir que hasta un millón de personas podrían vivir ahí en esa fecha, muchas ciencia ficción para la realidad de hoy.

Las potencias, los científicos y los millonarios han comenzado a difundir el “apocalipsis del fin del mundo” en las ultimas décadas, argumentando las consecuencias catastróficas del cambio climático, las próximas pandemias que azotarán a la humanidad, la posibilidad del choque de un meteorito que destruya la tierra, y la más real de todas y una de las más próximas que sería el peligro de una guerra nuclear que acabaría con el mundo y la humanidad.

Por lo tanto haciendo uso de la lógica elemental, en vez de que estas grandes naciones y estos grandes millonarios estén preocupados por buscar vida en otros mundos y por poblar planetas inhóspitos, desérticos y muertos, mejor sería que invirtieran sus recursos y su capacidad en cómo proteger la tierra, cómo frenar el cambio climático, cómo defendernos de las próximas pandemias y cómo eliminar las armas nucleares, éstas deberían ser las prioridades y los esfuerzos más profundos de ellos, y no gastar recursos y energía en buscar otros mundos que jamás se podrá vivir, ni se podrán habitar como la tierra.

Pero mientras otros países avanzan hacia nuevos planetas y transitan a una diplomacia interplanetaria, México va en retroceso ya que su gobierno ha sido un fracaso en el control de la pandemia, un destructor frente al medio ambiente, un analfabeta en ciencia y tecnología y una vergüenza en diplomacia, el presidente ha designado como embajadores a sujetos impresentables que han sido acusados de acoso sexual como el propuesto a Panamá, otros acusados de vínculos con el narcotráfico, y otros manchados de corrupción, así mismo ha hecho designaciones de gente iletrada casi analfabeta como el que se ha propuesto a Venezuela, y a designado a periodistas y escritores que no tienen la mínima idea de diplomacia en embajadas estratégicas.

Lamentablemente con este deplorable nivel de diplomacia, México no está contribuyendo con la preservación del planeta ni está colaborando con la comunidad internacional, y su presidente López Obrador con sus aliados, está transformado a la cancillería en un criadero de jumentos, mandándolos a países de gran importancia logrando exhibir a México como una tierra en subdesarrollo que camina en gran retroceso, dando la espalda a los retos globales que la humanidad enfrenta en estos momentos de adversidad mundial.

Analista Internacional

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