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2017 el peor año en materia de homicidios dolosos en México

09/02/2018
12:06
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El año 2017 terminó como el peor año de la historia reciente de México en términos de violencia, debido a las 25 339 carpetas de investigación (CI) registradas por el delito de homicidio doloso, las cuales representaron la muerte de 29 168 víctimas, además del dolor de miles de familias y personas por la pérdida de sus seres queridos, ante un sentimiento de inseguridad por una estrategia de seguridad cuyos resultados quedan más que en duda.

Este grave problema de seguridad y violencia reflejado en el incremento de los homicidios dolosos y de otros delitos como los robos, no es un hecho reciente, puesto que como las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP, 2018) lo muestran, este se remonta al periodo de 2007 a 2011 con la denominada “Guerra contra el narcotráfico” iniciada por el expresidente Felipe Calderón en donde se llegaron a registrar un máximo de 22 852 CI en un año (cifra 9.81% menor a lo contabilizado en 2017). Sin embargo, las características, distribución e intensidad de los homicidios dolosos a lo largo de estos 10 años de guerra se han transformado.

Al hacer un comparativo de lo sucedido en 2011 (hasta hace unos meses el peor año en materia de violencia) con lo que pasó en 2017, podemos ver en principio que 23 de las 32 entidades del país mostraron mayores tasas de CI que las registradas en 2011, destacando Baja California Sur, Zacatecas, Colima, Baja California y Tabasco con crecimientos de 1124.1, 349.3, 281.4, 184.0 y 124.9% respectivamente, algunas de estas entidades hasta hace algunos años sin graves problemas de seguridad ni de violencia.

Por otro lado, de las seis entidades que en 2011 concentraban más de la mitad (51.1%) de los homicidios dolosos en el país: Chihuahua, Nuevo León y Sinaloa tuvieron reducciones en 2017; del lado opuesto, Guerrero, Estado de México y Jalisco mostraron crecimientos con relación a 2011. Para 2017 poco menos de la mitad de los homicidios (48.8%) se concentraron en siete entidades del país destacando la inclusión de Baja California y Veracruz, que dados sus crecimientos en el número de homicidios pasaron a ocupar el 2º y 4º lugar a nivel nacional, mientras que seis años atrás se colocaban en el 12º y 7º lugar respectivamente.

En términos municipales el 49.8% de los homicidios de 2011 se registraron en tan solo 39 municipios del país lo que mostraba una gran concentración del delito, pero en 2017 el 50.1% de los homicidios dolosos se cometieron en 58 municipios, indicando una mayor dispersión de los delitos hacia otras municipalidades, resaltando el caso de Tijuana, Baja California que tuvo un incremento de 287.1%, entre 2011 y 2017, al pasar de 418 casos a 1618, posicionándose en términos absolutos como el municipio con más CI en 2017 y superando el máximo que había registrado Juárez, Chihuahua en 2011 de 1460 casos.
Además de Tijuana, otros municipios que preocupan a sus habitantes y urgen de la atención de las autoridades de los tres niveles de gobierno son los Cabos y La Paz en Baja California Sur, Manzanillo y Tecomán en Colima, Victoria y Reynosa en Tamaulipas, León en Guanajuato, Fresnillo en Zacatecas y Cajeme en Sonora los cuales tuvieron crecimientos absolutos de entre 317 y 137 homicidios dolosos y aportaron entre el 28.0 y el 77.3% del total de homicidios en sus entidades.

Al pasar a un análisis de tasas por cada 100 mil habitantes se tuvo que en 2017 las entidades con mayores incidencias de víctimas fueron Colima (109.11), Baja California Sur (91.13), Guerrero (70.11), Baja California (64.64) y Chihuahua (53.20) con tasas que superaron el nivel nacional (23.61) en 362.1, 285.9, 196.9, 173.7 y 125.3%, respectivamente. Del lado opuesto, las entidades con menores tasas de víctimas fueron Coahuila (8.28), Hidalgo (7.73), Campeche (7.59), Aguascalientes (6.28) y Yucatán (2.12) con niveles entre 64.92 y 91.03% menores a la incidencia nacional.

Para el caso de los 230 municipios con más de 100 mil habitantes se tuvo que la mayor tasa de carpetas de investigación en 2017 fue de Tecomán, Colima (172.51), nivel 7.4 veces mayor al nacional, seguido de Chilapa (97.05), Acapulco (97.70), Zihuatanejo (97.55) y Chilpancingo (97.05) en Guerrero; Playas de Rosarito (99.14) y Tijuana (91.23) en Baja California; Manzanillo (118.01) en Colima y Navolato (99.24) en Sinaloa con tasas de entre 3.4 y 5.6 veces mayores a lo sucedido a nivel país. En este sentido, al revisar los municipios de más de 100 mil habitantes por entidades se sabe que el 100% de los municipios de Guerrero (6), Colima (4), Zacatecas (3) y Baja California Sur (2), tuvieron tasas por encima del nivel nacional; mientras que el 80% para el caso de Baja California (4 de 5) y Morelos (4 de 5) superaron la tasa nacional.

Por modalidades, en 2017 dos terceras partes de los homicidios dolosos en el país (16 898) fueron ejecutados con armas de fuego, poco más de 1 de cada 10 fueron realizados con armas blancas, 2 de cada 10 con otros medios y en 5.5% se desconocen los medios con los que se cometieron los homicidios. Las entidades con más homicidios cometidos con armas de fuego fueron Guerrero, Baja California, Estado de México, Sinaloa y Michoacán que concentraron el 37.8% nacional; para los homicidios cometidos con armas blancas las entidades con más casos fueron Estado de México, Chihuahua, Jalisco, Veracruz y Puebla con el 35.98% del total; y las entidades con la mayor cantidad de carpetas en donde se desconoce la modalidad de ocurrencia fueron Baja California, Michoacán, Tabasco, Jalisco y Baja California Sur con el 76.41% del total nacional.

Finalmente, el incremento en el número de homicidios en diferentes regiones del país no solo implica el deterioro social y de seguridad en diferentes regiones del país, también una reducción en la esperanza de vida de los mexicanos, particularmente de los hombres quienes muestran una mayor proporción de muertes por homicidios, en donde diversas investigaciones han señalado disminuciones que van de seis meses a más de un año de vida causadas por homicidios en los últimos 10 años. Por lo que los acontecimientos de 2017 repercutirán aún más sobre la esperanza de vida de todos los mexicanos, y en particular, de los habitantes de aquellas entidades en donde se ha incrementado rápidamente esta problemática como son los casos de Colima, Baja California y Baja California Sur.

Por tanto, urge el cambio de una estrategia fallida que fue implementada desde 2007 y la cual no ha mostrado cambios significativos desde su puesta en marcha, en donde el confrontamiento directo de la policía y el ejército contra los grupos criminales solo ha servido como un paliativo a la problemática existente, pero no como una forma real de reducir la violencia e inseguridad en México. Por lo que son necesarias nuevas políticas y estrategias basadas en datos confiables y oportunos de la incidencia delictiva que permitan focalizar los recursos físicos y económicos utilizados y hagan frente a la criminalidad y la violencia desde diversos frentes, tales como los recursos financieros de procedencia ilícita y el combate a otros problemas sociales y económicos relacionados como son la desigualdad y la corrupción.

Referencias:
SESNSP (2017). Datos de incidencia delictiva. Actualizados al 20 de enero de 2018. Obtenidos de: http://secretariadoejecutivo.gob.mx/index.php
Oscar Rodríguez Chávez
Investigador del Observatorio Nacional Ciudadano
@RdCh85 @ObsNalCiudadano

El Observatorio Nacional Ciudadano es una organización de la sociedad civil que vincula a las organizaciones civiles para potenciar su incidencia en las políticas y acciones de las autoridades.
 

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