Sismo del jueves, de una quinta parte del de 1985

Intensidad cambió por distancia del epicentro a la Ciudad de México: UNAM; movimiento telúrico, sin relación con avistamientos de luces en el cielo, dicen
Xyoli Pérez Campos (der.), jefa del Servicio Sismológico Nacional, explicó que es posible que haya más réplicas con magnitudes de hasta 7 grados, pero no se sabe cuándo ni la magnitud, por lo que la población debe estar atenta (BERENICE FREGOSO. EL UNIVE)
09/09/2017
01:19
Pedro Villa y Caña - Enviado
-A +A

[email protected]

El sismo de la noche del jueves que se registró cerca de Pijijiapan, Chiapas, y que tuvo una intensidad de 8.2 grados, fue una quinta parte del que se sintió en la mañana del 19 de septiembre de 1985, afirmaron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En conferencia de prensa realizada en Ciudad Universitaria, Leonardo Ramírez Guzmán, investigador de la Unidad Sismológica del Instituto de Ingeniería, indicó que el movimiento telúrico pudo ser sentido de manera intensa por 50 millones de personas, en tanto que 38 millones lo pudieron haber sentido de forma moderada.

“Es importante mencionar que este sismo tuvo niveles de intensidad de una quinta parte de lo que se observó en 1985, por lo que hay que ser cuidadosos por las aseveraciones de desempeño que tuvieron nuestras estructuras. No fue un sismo que para la Ciudad de México ocasionara daños”, comentó.

Señaló que al hacer estas comparaciones se tiene que tomar en cuenta que el epicentro del sismo de 1985 se localizó en las costas de Guerrero, a una distancia de no más de 450 kilómetros de la capital mexicana, mientras que el de la noche del jueves se localizó a 650 kilómetros de la Ciudad de México.

Jorge Zavala, jefe del Servicio Mareográfico Nacional, apuntó que sí se presentó un tsunami en costas mexicanas tras el temblor referido, pero que las olas no sobrepasaron los tres metros de altura.

“Tuvimos un tsunami de relativa importancia, alcanzando entre la cresta hasta tres metros en algunos sitios que monitoreamos, en otros sitios hasta dos metros”, dijo Zavala, quien aclaró que, en comparación con la magnitud del movimiento telúrico, no fue de una “amplitud tan grande”.

Según el mareógrafo, “la primera ola no necesariamente es la más fuerte”, puesto que hay variaciones entre las mismas, por lo que monitorearán durante 12 horas, a partir del momento del sismo.

El científico de la UNAM indicó que “las mayores amplitudes [en el oleaje] ocurrieron en Chiapas. Tenemos un sensor en Puerto Madero, Salina Cruz, también tuvimos amplitudes importantes, y también en Acapulco”.

Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional, explicó que hasta las 10:15 del viernes se habían registrado 266 réplicas. Para las 23:00 horas se contabilizaban 531. La especialista detalló que la más intensa ocurrió a las 00:17 horas, con una intensidad de 6.1 grados Richter.

“El sismo ocurrió en la zona del Istmo de Tehuantepec, y es posible que haya más réplicas que pueden alcanzar magnitudes de hasta 7 grados. Pero no sabemos ni cuándo ocurrirán, ni la magnitud, por lo que la recomendación a la población es estar atentas”, aseguró la especialista.

La investigadora informó que México está en una región altamente sísmica en donde convergen las placas de Cocos y Norteamericana, lo que provoca constantemente estos fenómenos, la gran mayoría de ellos sin consecuencias y detalló que el año pasado se registraron 15 mil 400 temblores, lo que habla de la sismicidad en el país.

Luces verdes, sin relación con el sismo. La jefa del Servicio Sismológico Nacional señaló que el movimiento telúrico no tuvo ninguna relación con las luces color verde que algunas personas reportaron haber visto durante el sismo.

“En cuanto a las luces, no hay ninguna explicación. El origen del sismo tuvo lugar a 58 kilómetros de profundidad, el epicentro se encuentra en el océano, los reportes de estas luces son en diferentes lugares de la República. No están relacionados con el sismo”, comentó.

La especialista agregó que el movimiento tampoco tiene relación con los ensayos nucleares que realizó el gobierno norcoreano en días pasados, debido a que estos ensayos “están ocurriendo al otro lado del mundo que no tiene la magnitud, ni la energía para provocar un sismo en otro lado del mundo”, dijo.

Hugo Delgado Granados, director del Instituto de Geofísica de la UNAM, manifestó que para mantener en buen estado la red sísmica en el país, es necesario contar con los apoyos para su mantenimiento adecuado y su ampliación, por lo que hizo un llamado al Congreso de la Unión para que se otorguen más recursos encaminados a ampliar la capacidad de actuación en este tipo de servicios.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS