“¿Por qué se burlan de mí?” Personas de talla baja enfrentan discriminación

En México no existe una cifra oficial de pobladores de talla baja y aunque la condición puede ser de diversos tipos, la causa más común para que una persona nazca con este padecimiento es la acodroplasia
Foto: Diana Lastiri
23/10/2017
09:50
Diana Lastiri
Ciudad de México
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Las personas de talla baja se enfrentan a la discriminación desde muy corta edad y desde entonces deben recordarse a sí mismas que su única diferencia con los demás es la estatura.

En México no existe una cifra oficial de pobladores de talla baja y aunque la condición puede ser de diversos tipos, la causa más común para que una persona nazca con este padecimiento es la acodroplasia.

Ser de talla baja va de la mano con padecimientos óseos, pulmonares y hasta la posibilidad de tener hidrocefalea.

A pesar de ello, Bruno y Emiliano no dejan de divertirse y de soñar con estudiar la universidad y en un futuro no lejano salir al mundo igualdad de oportunidades para su desarrollo personal.

Ambos coincidieron en el Monumento a la Revolución para alzar la mano a favor de las personas de talla baja y lanzaron un llamado para visibilizar las dificultades a las que deben enfrentarse diariamente.

Emiliano, de 17 años, afirmó en entrevista que además de las burlas y los problemas en el transporte público, actividades cotidianas como lavarse las manos o utilizar un mingitorio en la escuela le cuestan mucho trabajo.

“En lugar de utilizar los mingitorios tengo que ir a la taza, subir los escalones de los microbuses porque a veces están muy altas y luego no puedo”, dijo.

“En mi escuela no han hecho adecuaciones para que yo haga ciertas actividades y aunque no representan mayor dificultad sí hay algunas cosas para las que necesito ayuda”.

Mide poco más de un metro, estudia el bachillerato y todos los días se prepara para estudiar ingeniería en mecatrónica por lo que piensa hacer examen tanto a la UNAM como al Instituto Politécnico Nacional.

Las burlas de las que ha sido objeto las sufrió en el preescolar y al iniciar la escuela primaria.

“A los papás de los niños que se burlaban de mí les diría que somos personas iguales y no tenemos diferencia entre nosotros, solamente tenemos diferencia en la estatura”, agregó.

Mientras Emiliano se tomaba fotos con su mamá y otros miembros de la Fundación Gran Gente Pequeña luego de dar inicio a una campaña para promover la inclusión de la talla baja como una discapacidad y que el Congreso de la Unión legisle para garantizarles igualdad de condiciones para desarrollarse integralmente, Bruno ansiaba correr por la explanada del Monumento a la Revolución.

Con apenas 10 años de edad ahora quiere ser chef y afirma que buscaría especializarse para ser un afamado crítico gastronómico porque le gusta cocinar.

“En mi casa no me dejan cocinar pero en mi cocinita de mentiras preparo varias cosas como huevo, sándwiches, galletas, albóndigas”, contó.

Mide menos de un metro y estudia el quinto de primaria en el Instituto Inglés Mexicano donde dice que para permanecer en su pupitre debe tener un banco para que sus piernas no queden colgando y evitar afectaciones a su circulación sanguínea y que en el baño también cuenta con un banco para lavarse las manos.

“Sí se han burlado de mí niños de la escuela, de la calle, personas, en el hospital donde me atienden y yo les diría ‘¿por qué se burlan de mí, por qué?, soy una persona igual que ustedes’ y a sus papás les pediría que eduquen a sus hijos por favor para que todos vivamos con respeto y todos tengamos los mismos derechos y seamos iguales”, comentó.

A pesar de su corta edad, Bruno sabe que para evitar situaciones de discriminación como las que ha padecido es necesario crear una ley que realmente garantice la igualdad aunque aún duda cómo denominar una legislación de ese tipo.

 

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