"Pago de colegiatura, solamente si hay clases"

Profeco atenderá quejas por cobros indebidos en escuelas; organismo reclama que no se han revisado planteles
La Confederación de Escuelas Particulares argumenta que, pese a que no han reabierto algunos planteles, el cobro de mensualidades es parte de la normalización de las actividades educativas. (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
07/10/2017
02:31
Ivette Saldaña y Pedro Villa y Caña
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La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recibirá quejas de los consumidores a quienes se les cobre indebidamente las colegiaturas en escuelas privadas a pesar de no haber clases, a consecuencia del sismo del 19 de septiembre pasado.

Conforme a un análisis jurídico de la Profeco, el prestador de servicios sólo podrá exigir el pago cuando haya cumplido la obligación de proporcionar los servicios a los que se comprometió.

“En caso de que no se hayan brindado [los servicios], el consumidor no tendrá la obligación de efectuar dicho pago”, detalló la Profeco.

“Ello es aplicable incluso cuando el impedimento para cumplir con la prestación del servicio sea por una causa de fuerza mayor, es decir, ajena a la propia voluntad del proveedor”, advirtió.

El procurador Rogelio Cerda instruyó a todo el personal de delegaciones y oficinas centrales a recibir y atender todas las reclamaciones de consumidores que se han visto afectados por cobros indebidos en escuelas y colegios particulares que no han dado servicios por afectación o valoración de sus instalaciones.

Aprueban pagos. La Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP) aseguró que la medida de cobro de mensualidades por parte de escuelas privadas que no han reabierto sus instalaciones luego del sismo del 19 de septiembre es algo correcto, debido a que forma parte de la normalización de las actividades educativas.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Magaly Luna, vocera de la CNEP, reclamó que las autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y autoridades locales no se han presentado ante los planteles educativos privados para hacer la valoración de la infraestructura después del sismo, motivo del que muchos de éstos permanezcan cerrados.

“Se tiene que valorar los casos particulares de las escuelas, porque si bien muchos colegios están en perfectas condiciones y funcionando, han sido estos retardos por parte de la burocracia a la que nos hemos enfrentado”, expuso.

Además, “hay otros colegios que tienen daños estructurales que sería imprudente abrir en estas condiciones por la seguridad de los niños y de sus familias”.

En este sentido, también este cobro es parte de seguir con el correcto funcionamiento y de echar adelante esta crisis que pegó parejo, dijo Luna.

Lo importante es garantizar la seguridad, tanto de los niños como los profesores y el servicio de calidad de educación, concluyó.

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