Maestro del IPN transforma auto de gasolina a eléctrico

El auto del académico César Gustavo Gómez se mueve gracias a ocho baterías de litio y recorre diario 25 kilómetros a una velocidad de 80 km por hora; hacer la conversión tiene un costo de alrededor de 180 mil pesos y una durabilidad de 10 años
Foto: Tomada de Facebook Instituto Politécnico Nacional
26/10/2017
22:37
Teresa Moreno
México
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Un profesor del Instituto Politécnico Nacional (IPN) transformó su automóvil modelo 2002 y lo convirtió en un vehículo que funcionaba con base en gasolina a un sistema que es completamente eléctrico. Por cada 25 kilómetros que se recorran, el gasto es de cuatro pesos y se puede recargar entre tres y cuatro horas.

El profesor imparte clases en la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE) y se llama César Gustavo Gómez Sierra. Todos los días recorre un trayecto de 25 kilómetros desde su casa hasta la escuela, a una velocidad promedio de 80 kilómetros por hora.

Su automóvil se mueve gracias a un banco de ocho baterías de litio, las cuales pesan cien kilos, un cargador de baterías, un conector, un convertidor, un sistema de administración de energía electrónica, monitor LCD, y una bomba de vacío.

Durante un año, Gómez Sierra trabajó en sus tiempos libres para desarmar su coche, quitarle el motor de gasolina, el radiador, motor de arranque, alternador, tubo de escape, silenciador, convertidor catalítico, tanque de gasolina, conexiones eléctricas y computadora.

“Es importante mencionar que este es un trabajo difícil que se inicia por quitar los fluidos como anticongelantes, aceite de motor, retirar la dirección hidráulica, tornillería de soporte, pero con cuidado porque con cada elemento se puede obtener un beneficio al vender dichos componentes y deberán estar en perfectas condiciones para ello”, explicó.

El carro se maneja como semiautomático y puede arrancar tanto en primera como en segunda velocidad, para lograrlo, aprovecha la inercia para que el auto se recargue mediante un freno regenerativo; puede transportar hasta a cinco personas sin disminuir su desempeño. El sistema eléctrico desarrollado por el profesor del Politécnico se adapta a cualquier modelo o marca.

Hacer la conversión tiene un costo de alrededor de 180 mil pesos pero la durabilidad de las baterías puede llegar a ser de hasta diez años.

“Tuve que cambiar mis hábitos para conducir, porque no es lo mismo que el de gasolina (...) el costo es inferior si se compara con el de un auto eléctrico de agencia que es de entre tres o cuatro veces más. Es una inversión porque las baterías tienen una vida útil de aproximadamente mil 500 recargas si se usan hasta en un 60%. Traducido en años aproximadamente más de 10”.

Las baterías del auto se pueden recargar en cualquier contacto toma corriente de 110 volts o en tomas autorizadas en centros comerciales, las cuales son gratuitas.

En una toma residencial, para un recorrido de 25 kilómetros, las pilas se cargan con un consumo de cuatro kilowatts que, en los precios actuales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), equivale a cuatro pesos diarios y el costo de mantenimiento es mínimo. La recarga se completa entre tres y cuatro horas, depende del porcentaje de las pilas.

“Con este vehículo se elimina el consumo de gasolina, las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, así como el uso de aceites y lubricantes que un motor convencional requiere”, dijo el profesor.

Para reconvertir el sistema de gasolina de su automóvil en uno que es completamente eléctrico, el profesor buscó información en Internet, hasta que dio con un ingeniero sonorense, Marco Antonio Gaxiola Michael, quien ya realizó este procedimiento y fue él quien compró, importó y envió los componentes desde California, Estados Unidos para este proyecto.

Para llevar a cabo esta conversión se necesitó primero conocer el peso del vehículo, la distancia que se iba a recorrer, el tipo de motor a emplear, las baterías, su cargador, y todos los sistemas auxiliares para hacer funcionar el auto.

El automóvil del profesor Gómez Sierra, es un auto Sentra, modelo 2002, transmisión manual de cinco velocidades, 130 caballos de fuerza, pesa mil 285 kilogramos, factor clave para la conversión que tardó un año en adaptarlo porque lo realizó en su tiempo libre.

Para llevar a cabo esta conversión se necesitó primero conocer el peso del vehículo, la distancia que se iba a recorrer, el tipo de motor a emplear, las baterías, su cargador, y todos los sistemas auxiliares para hacer funcionar el auto.

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