La prueba PISA se puede considerar como un termómetro del nivel educativo de un país y de su cultura científica, señaló el consejero presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Eduardo Backhoff.

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) “mide la temperatura nacional, a través de las competencias que adquieren sus estudiantes de 15 años de edad”, afirmó.

Sin embargo, Backhoff Escudero aclaró: “No nos dice la forma como debemos hacerlo, ni la ruta que debemos seguir [para el desarrollo de competencias científicas entre los estudiantes mexicanos]”.

El funcionario participó en la novena Conferencia Internacional sobre Enseñanza Vivencial e Indagatoria de la Ciencia en la Educación Básica. Educación en las Ciencias para el Siglo XXI, organizada por El Colegio de México.

En el encuentro agregó que las habilidades para dar respuesta a las preguntas que plantea esa evaluación internacional requieren de competencias que van más allá de lo que los estudiantes aprenden en clase.

“Los resultados de PISA nos sirven, por ahora, como una brújula educativa que nos marca a grandes trazos el rumbo en el que hay que navegar para arribar a un buen puerto en materia educativa”, precisó en un comunicado.

Backhoff Escudero informó que de 2006 a 2015 México no experimentó cambios en la materia de Ciencias.

Como parte de su ponencia titulada Evaluación de las competencias científicas de los estudiantes: alcances y limitaciones, comentó que con un desarrollo científico y tecnológico como el de México es vital despertar el interés por la ciencia en las nuevas generaciones de alumnos. Notimex

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