En comicios no hay que elegir el "mal menor": Episcopado

La Iglesia no induce el voto; llama a la población a que salga a sufragar en 2018
Durante la Asamblea Plenaria 104 de la Conferencia del Episcopado Mexicano se tocó el tema de los comicios del próximo año. (CEM)
14/11/2017
02:06
Perla Miranda
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No inducir al voto, no elegir el “mal menor” y estimular a la sociedad para que vote en los próximos comicios fue el mensaje inaugural que dio el arzobispo de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, durante la Asamblea Plenaria 104 de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

El cardenal aseguró que en los próximos ocho meses se vivirá en el país un “estremecimiento” por las precampañas y campañas electorales.

“Nunca como ahora, el desconcierto y la insatisfacción social definen el escenario. Los candidatos independientes surgen y momentáneamente parecen ofrecer una alternativa a las opciones políticas tradicionales, pero más pronto que tarde, algunos independientes resulta que no lo son tanto”.

Comentó que los mexicanos buscan opciones ciudadanas, pero éstas aún no maduran ni se consolidan en su independencia. En contraste, dijo, los partidos políticos “desdibujan sus identidades, pierden sus liderazgos clave, se vinculan con opciones políticas contrapuestas”, lo que hace más difícil la tarea del voto.

En su discurso se cuestionó cómo puede ayudar la Iglesia ante esta situación, a lo que contestó que la Iglesia debe cumplir con tres cosas. Primero, la Iglesia no debe inducir el voto hacia partido o candidato alguno. “No es nuestra misión sustituir las consciencias, sino iluminarlas con la luz de la fe y con las exigencias éticas que brotan de la dignidad de la persona humana”.

Segundo, pidió evitar que la gente crea que el criterio es elegir el “mal menor”. “En la enseñanza de la Iglesia, el mal moral puede ser elegido nunca ni como fin ni como medio. El principio del ‘mal menor’ sólo aplica cuando los males en juego son de orden físico, no moral”.

Exhortó a la búsqueda del “bien posible”, que, aún si es modesto, “todos estamos obligados a procurar. En un proceso electoral, esto significa que la conciencia cristiana debe discernir cuál de las opciones puede generar un poco más de bien, tomando en cuenta, insisto, la complejidad de las circunstancias. Hacer el “bien posible” significa impulsar todo lo que aporte al bien común, a la paz, a la seguridad, a la certidumbre, a la justicia, al respeto a los derechos humanos y a la solidaridad real con los más pobres y excluidos”.

Además de ello, y como tercer punto, invitó a la comunidad a salir a votar. “Entre más ciudadanos participen, más posibilidades habrá de que nuestra sociedad madure y sea responsable de la cosa pública. No hay que temer a la participación. Al contrario, la próxima elección federal será una gran ocasión para que, desde la fe, todos podamos mostrar nuestro compromiso con México”.

En la Asamblea Plenaria que se realiza cada seis meses, el purpurado resaltó que el papa Francisco “nos está educando” al recordar lo esencial, elemental, que a veces se da por supuesto.

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