Dedican oraciones para migrantes y refugiados

Primeras misas del año en la basílica fueron para pedir paz en la República; cientos de personas acuden para agradecer a la Virgen por lo recibido en 2017
En su homilía, el nuncio apostólico Franco Coppola pidió que todas las instituciones civiles se comprometan para asegurar a los refugiados “un futuro de paz” (BASÍLICA DE GUADALUPE)
02/01/2018
02:16
Teresa Moreno
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En el primer día del año, la Jornada de la Paz fue dedicada a los migrantes y refugiados. En la Basílica de Guadalupe, las primeras misas del año se dedicaron a orar para que la Virgen María conceda a México la paz “que tanto necesitamos”. En su homilía, el nuncio apostólico Franco Coppola pidió que todas las instituciones civiles se comprometan para asegurar a los refugiados, migrantes, “a todos, un futuro de paz”.

Recordó que el tema de la Jornada Mundial de la Paz está dedicado a “los más débiles y necesitados”, que en este año son los refugiados y migrantes que van en búsqueda de la paz. Reconoció que quienes dejan sus países de origen lo hacen aún arriesgando sus vidas para encontrar la paz, la cual es un derecho para todos.

“Hoy celebramos a migrantes y refugiados, hombres y mujeres en busca de paz. Este es el lema del día. El Papa desea una vez más hacerse voz de nuestros hermanos y hermanas que invocan para su futuro un horizonte de paz. Para esta paz, que es derecho para todos, muchos de ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas en un viaje que la mayoría de los casos es largo y peligroso, a afrontar penalidades y sufrimientos”, señaló.

Pidió que “no extingamos las esperanzas en sus corazones, no ahoguemos sus expectativas de paz. Es importante que en todas las instituciones civiles, realidades educativas, de asistencia y eclesiales haya un compromiso para asegurar a los refugiados, a los migrantes, a todos, un futuro de paz”, agregó.

Previamente, durante la misa capitular del Cabildo Colegial de Guadalupe, el rector de la basílica, Enrique Glennie Graue, señaló que en “todas partes” se respira el deseo de que este primer día del año sea el inicio de algo nuevo, “algo que todos nosotros estamos necesitando” y pidió a los fieles que se comprometan en todos los ámbitos de su vida con la paz.

“Comprometiéndonos con la paz a todos los niveles, familiar, personal, estar en paz con nosotros mismos, a nivel de vecinos, amigos en el trabajo. Pidamos hoy al príncipe de la paz, por intercesión de la Virgen de Guadalupe, para México, que conceda en este año que estamos comenzando a nuestro México y al mundo entero, este don tan preciado y que tanto necesitamos de la paz”, señaló.

Este año, la Jornada Mundial de la Paz de la Iglesia católica se dedicó a los migrantes y refugiados y oró porque las personas que se encuentran en esta situación tengan menos dificultades en su camino.

“En este año, el santo padre nos ha dado como tema los migrantes y refugiados, hombres y mujeres que buscan la paz. Ante este problema mundial que también padecemos en nuestra patria, pidamos al Señor que haya más paz, sobre todo que no haya tantas dificultades y problemas para estos hermanos nuestros”, dijo.

Con devoción y cariño, en el primer día del año cientos de personas se acercaron a la Basílica de Guadalupe para agradecer a la Virgen del Tepeyac las gracias concedidas durante 2017.

Desde muy temprano, comenzaron a llegar al atrio en el primer día de enero: algunos llevaban cuadros, imágenes y estatuas para saludar a la Virgen. No faltaron los concheros o danzantes tradicionales indígenas que bailaron para saludar y alabar a la Virgen de Guadalupe.

Para este año, algunas de las peticiones más comunes fueron las relacionadas con salud, trabajo y bienestar para sus familias, según lo que contaron a EL UNIVERSAL fieles entrevistados en el atrio de la Basílica.

Por ejemplo, el señor Antonio Ponce, de 58 años, quien es chofer y vendedor de una empresa refresquera, este año llegó para agradecerle a la Virgen que le haya dado salud y trabajo para poder mantener a su familia. Acompañado de su esposa y de una estatuilla de la Virgen que trajeron a bendecir, pidieron que en este 2018 no les falte trabajo.

“Venimos a dar gracias por todos los favores recibidos en el año y a pedir por trabajo, la salud. Todo es darle gracias a la Virgen, porque somos guadalupanos por convicción. Vine a agradecer el trabajo, la salud, que nos haya ido bien como familia. Siempre tenemos dificultades, pero con trabajo, constancia, dedicación y un poco de ahorro para los momentos difíciles, hemos salido, siempre llevando por delante a la Virgen de Guadalupe”, dijo.

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