Ante la intolerancia, universidades cuidan la libertad: Graue

Entregan doctorados Honoris Causa a 11 personalidades; se debe anteponer sabiduría ante la intolerancia, afirma
Entre los galardonados, Víctor García de la Concha, director honorario de la Real Academia de la Lengua Española, consideró un acto de soberbia levantar un muro entre México y Estados Unidos. (FOTOS: CAMILA MATA. EL UNIVERSAL)
10/11/2017
03:43
Teresa Moreno
-A +A

[email protected]

En una sociedad global en donde permea la intolerancia y la incomprensión, las universidades son fuente de saber, difusoras de la cultura y defensoras irrestrictas de la libertad y la diversidad, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers.

Al presidir la entrega de doctorados honoris causa a 11 personalidades nacionales y del extranjero, el rector afirmó que este acto rebasa los muros de una Universidad. Se trata de un aliento de esperanza al reconocer el estudio, la búsqueda incesante de la verdad, la defensa de la libertad y la diversidad como valores que deben regir cualquier sociedad.

A nombre de los galardonados, Víctor García de la Concha, director honorario de la Real Academia de la Lengua Española consideró un acto de soberbia levantar un muro entre México y Estados Unidos, y señaló que si bien este no es el peor momento en la historia de nuestro país, es necesario dejar de lado la frustración y “poner en orden la casa”.

En la solemne ceremonia en el patio central del Palacio de Minería, dijo: “¿Cómo es posible levantar soberbios muros que nos separen?”, cuestionó el homenajeado.

Recordó que durante 300 años hubo presencia novohispana en el territorio que abarcaba 75% de lo que hoy es Estados Unidos.

“¿Hasta qué punto puede llamarse en Estados Unidos al español una lengua extranjera? ¿Cómo es posible levantar soberbios muros que nos separen de unas tierras cuya toponimia está marcada de modo indeleble con el sello y la sangre de lo hispano? ¿Cómo es posible?”, se preguntó el académico.

Reconocen méritos. En la 107 de entrega de ese reconocimiento a 11 intelectuales e investigadores por “sus méritos excepcionales” y por la contribución que han hecho a la sociedad, el rector Graue Wiechers dijo que “en una sociedad global en donde permean la intolerancia y la incomprensión, las universidades son fuente de saber, difusoras de la cultura, y defensoras irrestrictas de la libertad y la diversidad”.

Ante los ex rectores Juan Ramón de la Fuente, José Narro y Guillermo Soberón, Graue Wiechers dijo que los profesores e investigadores galardonados han dedicado su vida a enaltecer los valores de la libertad, la diversidad y el estudio.

“No importa su origen académico o nacionalidad, sino la avidez por el conocimiento, la generosidad para difuminar saberes, su creatividad y la independencia de su pensamiento”, señalo el rector.

En sesión extraordinaria del Consejo Universitario se les impusieron a los doctorantes las insignias del grado honorario: birrete, muceta, medalla y diploma.

Fueron homenajeados María Francisca Atlántida Coll Oliva, María de las Mercedes Guadalupe de la Garza y Camino, Luis Esteva Maraboto, Víctor García de la Concha, Enrique González Pedrero, Jaime Labastida Ochoa, Eduardo Matos Moctezuma, Leonardo Padura Fuentes, Ranulfo Romo Trujillo, Silvia Torres Castilleja, y Josefina Zoraida Vázquez y Vera.

En su discurso a nombre de los galardonados mexicanos, Vázquez y Vera señaló que contrario a lo que muchos analistas han expresado, el país no está atravesando por el peor momento de su historia.

“Hoy, a este nuestro presente, lo invade una atmósfera de desolación ante las amenazas externas y problemas internos: corrupción, violencia, abusos y problemas electorales que hacen afirmar a algunos comentaristas que este es el peor momento de nuestra historia. Como historiadora puedo aclararles que hemos enfrentado momentos peores”, dijo.

A pesar de la atmósfera de desolación ante las amenazas externas, dijo, entre 1821 y 1848, México pasó por el peor momento de la historia, puesto que se encontraba en medio de discordias internas, en bancarrota, sin un ejército profesional ni armas modernas y se recuperaba un grave terremoto.

“México enfrentaba dos amenazas externas la conspiración española para establecer una monarquía en México con el apoyo de Gran Bretaña y Francia, y el expansionismo estadounidense que se había anexado Texas y que con el pretexto de defender sus fronteras buscaba conquistar Nuevo México y California”, explicó Vázquez y Vera .

Dijo que si bien la historia no nos desvela el futuro, el conocimiento del pasado nos sensibiliza ante el presente, nos descifra lo que somos, “ayuda a no repetir los errores y a valorar lo que hemos hecho bien, y aceptar el pasado como fue, con sus errores y con sus aciertos”.

“Hoy, realmente tenemos que combatir la frustración que sentimos para empeñarnos en poner en orden nuestra casa en aspectos que requieren reforma y corrección. Tenemos que crear un ambiente de esperanza y confianza en nosotros mismos y para ello es bueno recordar aquellos casos en que hemos tenido éxito”, exhortó.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

Comentarios