Elba Esther Gordillo no recuperará su poder: expertos

El politólogo José Fernández Santillán, catedrático del ITESM y miembro nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), opinó que la prisión domiciliaria de Gordillo tendrá “muy poco impacto a nivel político
(FOTO: ARCHIVO EL UNIVERSAL)
18/12/2017
01:48
Teresa Moreno
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Aunque salga de prisión y pueda continuar recluida en su casa lo que reste de sus procesos penales, la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, no recuperará el poder que tenía antes, coincidieron especialistas.

A cuatro años de su internamiento en prisión, acusada de lavado de dinero y delincuencia organizada, la diferencia entre el sindicato que ella manejaba y el que quedó ahora es “enorme”, señalaron.

Para el investigador del Colegio de México, Manuel Gil Antón, la posible transmutación de la pena de Gordillo Morales a prisión domiciliaria revela que hubo un acuerdo, “es un efecto muy claro, se ha levantado el castigo”, dijo y añadió que fue a cambio de la alianza entre el PRI y el Panal para las elecciones de 2018.

En su opinión, ha habido un cambio drástico en el SNTE puesto que desde la detención y arresto de “la maestra”, la gremial se ha convertido en un operador político para llevar a cabo la reforma y en el camino ha traicionado a los maestros. “El SNTE ha sido un colaborador de la reforma, es su papel desde la detención de la profesora. Ella estaba en contra de la reforma y [evaluarse para] la permanencia. El SNTE de Juan Díaz, post-Elba Esther, pasará a la historia como que aceptó sin meter las manos el acto ilegal mayor que ha habido en la justicia laboral de México”, afirmó.

El politólogo José Fernández Santillán, catedrático del ITESM y miembro nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), opinó que la prisión domiciliaria de Gordillo tendrá “muy poco impacto a nivel político”.

Explicó que la estructura interna del sindicato se ha mantenido, pero éste demostró una vocación “pragmática” al no haber salido a movilizarse hace cuatro años para defender a su entonces lideresa. Ella ha perdido a algunos de sus aliados más importantes y está débil para intentar recuperar el control del SNTE.

“Si [Díaz de la Torre] hubiera movilizado a las bases del sindicato cuando el arresto de Gordillo, no se habría podido controlar”, afirma.

Durante 24 años, Elba Esther ejerció el poder en el sindicato de manera vertical y a través del partido que fundó, Nueva Alianza, ocupó posiciones importantes en el gobierno de Felipe Calderón, reflexionó el politólogo, pero las cosas han cambiado.

“El quedar en prisión domiciliaria implica que hubo una tregua en la cual ‘la maestra’ ya no va a entrar en política, sino que va al retiro”, comentó.

Mercedes Ruiz, coordinadora del Campo Estratégico en Modelos y Políticas Educativas del Sistema Universitario Jesuita, y académica del Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana consideró que las alianzas y las condiciones que tenía la ex presidenta sindical se fueron derrumbando.

En su opinión, la reforma educativa tuvo como objetivo principal que el Estado mexicano recuperara el control de la rectoría de la educación, y que la SEP se convirtiera en la instancia pública para delinear las políticas públicas en la materia.

Consideró que una de las razones por las cuales el SNTE ha perdido su influencia a nivel federal es porque “Juan Díaz es un operador menor, no tiene las habilidades políticas y la forma de articulación que establecía la maestra con diversos actores sociales”.

“El sindicato ya no tiene injerencia ni le piden su opinión en materia educativa. Antes la fuerza más importante era el sindicato y la SEP se veía sometida”, agregó el experto.

En 1989 Gordillo Morales desplazó a su mentor, Carlos Jongitud Barrios, después de que este se enemistó con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari y 24 años después, fue Elba Esther quien tuvo un enfrentamiento abierto con el gobierno federal a causa de la reforma educativa.

En su cumpleaños 68, Gordillo adelantó en el aniversario de la sección 36 del SNTE: “Ni amenazas, ni nada me van a intimidar. Para morir nací. Quiero morir con un epitafio: ‘aquí yace una guerrera; como guerrera murió’”.

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