“Llegaron en un carro y oí los balazos cerquita”

Los asesinatos en TIjuana se extienden no sólo a zonas que eran pacíficas sino a sectores vulnerables de la población como los niños
Sin castigo. La PGJE advierte que al menos entre 70% y 80% de los asesinatos están relacionados con la droga; en menos de una quinta parte se ha logrado detener a los responsables (JOEBETH TERRIQUEZ. EL UNIVERSAL)
05/02/2018
01:08
Gabriela Martínez / Corresponsal
Tijuana, BC
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La violencia corre por las calles de esta ciudad. Casi 200 asesinatos se registraron durante el primer mes de 2018 y entre las víctimas hay niños, incluso mujeres embarazadas. La inseguridad se agrava desde hace un par de años y hoy se vive una de las épocas más violentas, con un record histórico de homicidios.

El Florido, La Presa, Camino Verde y la Sánchez Taboada son consideradas como las colonias más peligrosas, por mantener el mayor número de reportes por homicidio en el número de emergencias, según datos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ha informado durante los últimos años, desde que la situación se hizo más crítica, que el incremento de la violencia tiene una explicación: los grupos de narcomenudistas pelean por mantener el control de las calles de Tijuana.

Pero a la gente de esos sitios no les importan los motivos. Poco a poco han tenido que aprender a vivir entre homicidios y robos con violencia. Procuran, como dice una residente de la colonia Sánchez Taboada, mantenerse vivos.

“Oí los balazos cerquita, cerquita, yo pensé que era aquí. Había llegado un carro y habían dado cuetazos”, dice la mujer de más de 60 años, quien prefiere no dar su nombre.

“Todos dicen que es por las mentadas ‘tienditas’”, dice, mientras recuerda cómo le dieron de balazos a su vecino Hugo David, un niño que no tenía ni los ocho años. A él lo asesinaron justo cuando llegaba junto con su padrastro. Unos desconocidos se pararon frente a ellos y les dispararon.

David no ha sido la única víctima. A menos de 5 kilómetros a la redonda, en la misma colonia, otro menor de edad también fue víctimas de las balas. Una persecución entre vendedores de droga de grupos contrarios dejó un saldo un muerto y el niño herido, con una bala en su pantorrilla. Su error fue no haber corrido más rápido que los delincuentes.

Pero no sólo se trata de la colonia Sánchez Taboada. La violencia se extiende hacia otras áreas que antes no habían sido testigo de la delincuencia, según dicen los propios vecinos, como una de las residentes de El Florido Primera Sección, que hace menos de dos semanas terminó escondida detrás de un sillón para resguardarse de una balacera.

“Yo sabía que eran balazos, pero mi esposo me peleaba que eran cohetes, yo le decía que sí eran y él que no, ya cuando vimos que se escuchó como metralla, pues por si sí o por si no, mejor nos aventamos al sillón”.

Minutos después de que el silencio le siguió a los balazos, ella junto con su esposo se enteraron de que un par de hombres entraron a la casa de uno de sus vecinos y les dispararon a quemarropa. En total resultaron 11 víctimas: tres muertos y el resto heridos.

El año pasado Tijuana alcanzó una cifra histórica con mil 786 asesinatos, según estadísticas de la SSP estatal. La tendencia continúa de acuerdo con los resultados del primer mes de 2018, un promedio de entre cuatro y cinco asesinatos por día.

La PGJE advierte que al menos entre 70% y 80% de los asesinatos están relacionados con la droga, pero en menos de una quinta parte de los asesinatos se ha logrado detener a los responsables. Más de la mitad de los homicidios permanecen en la impunidad.

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