Reciben funcionarios de gobierno millones en regalos

Los servidores públicos han regresado desde obras de arte costosas hasta corbatas de diseñador, vinos y aparatos electrónicos, que luego son vendidos a bajo precio
De acuerdo con el artículo 52 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, los funcionarios deben notificar cuando reciben un obsequio a los órganos de control interno (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
26/12/2017
01:10
Pedro Solá Porta López
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Obras de arte, bolígrafos de lujo, relojes, botellas de vino, aparatos electrónicos, lociones y joyas, son algunos de los artículos que reciben los servidores públicos como regalo de Navidad y fin de año. Incluso, entre los bienes se cuentan peluches, pelotas de tenis, paraguas y tableros de ajedrez.

Estas dádivas, que particulares entregan a la clase política, están prohibidas. Así lo establece el artículo 52 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas: “Incurrirá en cohecho el servidor público que exija, acepte, obtenga o pretenda obtener [...] cualquier beneficio no comprendido en su remuneración como servidor público”.

El mismo texto legal establece que los funcionarios deberán notificar cuando reciban un obsequio, a los órganos internos de control de cada dependencia. Luego, tendrán que llenar un formato propuesto por el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), que se hará cargo de vender, subastar o donar los regalos.

Hasta el pasado 18 de julio, fecha en que entró en vigor la Ley General de Responsabilidades Administrativas, los funcionarios podían aceptar regalos que no superaran el valor de diez veces el salario mínimo vigente en el Distrito Federal; es decir, unos 800 pesos.

Así, entre agosto del 2012 y febrero del 2017, el SAE —organismo descentralizado adscrito a la Secretaría de Hacienda—, ha vendido mil 998 obsequios por un valor total de 1 millón 612 mil 26 pesos; algunos con descuentos por arriba de 50%.

EL UNIVERSAL, mediante una solicitud de transparencia, obtuvo la base de datos en la que se detallan las características de los regalos. Así, en la lista destacan cinco artículos vendidos en cantidades superiores a los 20 mil pesos; una pintura al óleo, dos relojes, un barril de tequila y una botella de coñac.

Los más caros

El artículo más costoso fue una “obra de arte en óleo sobre tela” del oaxaqueño Rodolfo Morales, pintor y muralista que gustaba de los colores vivos y que incorporaba elementos surrealistas en sus cuadros. La obra en cuestión de 92 por 71 centímetros, fue firmada en 1992 y alcanzó un precio en subasta de 260 mil pesos.

Le sigue un reloj tipo esqueleto —con los engranajes mecánicos al descubierto— de la casa suiza International Watch Company (IWC), vendido en 126 mil pesos. La pieza cuenta con caja y broche fabricados en oro de 18 quilates, pulsera de piel y una inscripción en el reverso que revela la presencia de 42 joyas.

Como tercer artículo en la base de datos del SAE aparece otro reloj, esta vez de la marca francesa Cartier. Se trata de un modelo Santos 100 con oro amarillo, zafiro, carátula blanca de números romanos y broche de tijera en acero.

El ejemplar que reúne estas características tiene un precio de lista de 9 mil 400 euros, según la página oficial de Cartier, lo que equivale a 211 mil pesos por el tipo de cambio actual. El SAE vendió el reloj en 90 mil pesos, por lo que la rebaja para el comprador fue del 57.4%.

Otro regalo que está entre los cinco más caros fue un barril con 16 litros de tequila de Casa Dragones, sello que se dedica a fabricar botellas en pequeños lotes numeradas a mano. Esta bebida premium se cotizó en 58 mil 802 pesos; cada litro adquirido costó 3 mil 675.

Un cognac Louis XIII Remy Martin vendido en 24 mil 771 pesos completa la lista. Esta botella, como el reloj Cartier, se convirtió en una ganga para quien la compró, puesto que su precio de lista oscila los 54 mil pesos; 118% más que lo reportado por el SAE.

La base de datos en poder de este diario revela que el gobierno mexicano remató otros artículos de lujo como dos bolígrafos de la marca alemana Montblanc.

Una pluma edición limitada en homenaje al escritor Jonathan Swift, que en Amazon se vende por más de 30 mil pesos, fue comercializada en 15 mil 116. De manera similar, una con la firma grabada de Honoré de Balzac cuesta 26 mil 500 pesos en internet, al tiempo que en subasta solamente alcanzó los 11 mil 486.

Lo mismo sucede con corbatas de las casas Gucci, Hermès y Ermenegildo Zegna. Una consulta realizada a las boutiques de estas marcas apunta que los precios de sus corbatas son de 4 mil 200, 4 mil 50 y 3 mil 900 pesos, respectivamente.

En cambio, el SAE obtuvo 2 mil 97 pesos por una corbata “amarilla con círculos azules y grises” con la etiqueta Ermenegildo Zegna; mil 835 por una color azul marino de Gucci y mil 658 por corbatas rojo y azul 100 por ciento seda de Hermès. Estas últimas, comparadas con un precio de lista de 4 mil 50 pesos tuvieron un descuento del 59%.

Los más baratos

En la otra cara de la moneda, 30 de los casi 2 mil regalos subastados por el SAE tuvieron precios de venta menores a los diez pesos. Las descripciones señalan que una cartera negra Calvin Klein fue rematada en 8.80 pesos, así como en 7.04 que fue vendida una corbata Salvatore Ferragamo “color rojo con distintivos de paloma”. No se sabe si los artículos presentaban desgaste, rasgaduras o manchas, que justifiquen la baja recaudación.

Entre los obsequios también aparecen productos promocionales como un caballito con la leyenda de Tequila Ejidal (70 centavos), una frazada morada con el logotipo de Telcel (2.19 pesos), una taza verde limón de la Universidad Autónoma de Querétaro (2.77 pesos) y una caja grande de cartón con el escudo del estado deVeracruz (9.38 pesos).

Las bebidas alcohólicas son populares como dádiva a los políticos, pasando por el vino tinto, el tequila, el vodka, el whisky y el champagne.

El SAE ha vendido 548 botellas de vino tinto en 476 lotes del 2012 a la fecha. El más caro fue un Vega Sicilia Único del año 2007 con precio de venta de 13 mil 542 pesos, mientras que un Chemin Des Papes Reserva 2011 fue el más económico al costar 30 pesos con 65 centavos.

De tequila se comercializaron 236 botellas, siendo la más costosa una del sello Agavero en su variedad que combina alcohol “reposado y añejo” (3 mil 22 pesos). La más barata fue una de la marca Mi Lindo Nayarit, que apenas alcanzó los 5 pesos con 81 centavos.

En la base de datos del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, aparecen 20 botellas de brandy Torres 10, que si bien en internet se ofertan por 265 pesos, en las ventas del SAE tuvieron un precio de 137 hasta los 351 pesos. Respecto al champagne, se han vendido 73 botellas de Dom Perignon, Veuve Clicquot y Moet Chandon; siendo la más costosa una de la primera casa, con precio de venta de 11 mil 256 pesos.

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