Devuelve las espinas de la oposición

Durante más de 5 horas, funcionario comparece ante legisladores
Layda Sansores lanzó críticas al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y llamó “lambiscones” a sus defensores. Al final le dijo al funcionario que no fue “algo personal” (LUCÍA GODÍNEZ. EL UNIVERSAL)
23/11/2017
03:42
Juan Arvizu, Alberto Morales y Ariadna García
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Respondón. Miguel Ángel Osorio Chong revira críticas de la oposición, con esa expresión fría característica, en tribuna del Senado. Devuelve espinas del PAN, PT, PRD, en más de cinco horas de una comparecencia en la que emplaza a que no le digan mentiras ni verdades incompletas. El PRI y el Verde Ecologista arropan al secretario de Gobernación, quien, sin embargo, se basta solo para responder a Layda Sansores un catálogo de acusaciones, lo que eleva la temperatura de la sesión del pleno, y de retirada la senadora le planta un beso y le dice: “Secretario, no es nada personal”.

La legisladora del PT-Morena habla 20 minutos en tribuna y pone en el ácido las diversas secciones de las que se ocupa la Secretaría de Gobernación, y con su estilo llama “lambiscones” a los senadores que concuerdan con Osorio Chong, a quien le dice que “su jefe es un cínico”, que la Cosa Nostra está instalada en Los Pinos, que de diversos casos de violencia y crimen, “le tocarían a usted beber vasos de sangre”.

 

Se oyen gritos en la bancada del PRI, y Sansores todavía le reclama a Osorio que “viene a rendir cuentas, no a corregir a los senadores”, y más porque a uno lo calificó de demagogo, y a una legisladora le dijo que estaba equivocada.

Llega el turno de la priísta Cristina Díaz Salazar, presidenta de la Comisión de Gobernación, quien va a la yugular y llama a Layda Sansores “cínica, mentirosa e irresponsable”. Y refiere que “su padre [Carlos Sansores Pérez] fue presidente del PRI, gobernador de Campeche, uno de los políticos más respetados del país; si viviera, seguro moriría de vergüenza”.

 

De pie en su escaño, Sansores grita, manotea. Cristina Díaz también grita que en las críticas al secretario hay simulación, perversidad, mentira, descaro, incongruencia. Y llama a los aludidos “comparsas de liderazgos mesiánicos”.

 

Díaz Salazar defiende a Enrique Peña Nieto, a Osorio Chong, al Ejército, a la Marina y la Policía Federal. “Lo digo fuerte: las Fuerzas Armadas son las instituciones con más confianza, admiración y respeto de todos los mexicanos”.

 

El rostro de Miguel Ángel Osorio Chong está desprovisto de expresiones; ahí no hay emociones a la vista. Acaso alza un poco las cejas, gesto que le deja marcas a lo largo de la frente.
 

Su equipo está emplazado, unos en espacios estratégicos de la tribuna —René Juárez Cisneros, Roberto Campa Cifrián—, y otros en el palco de visitantes —Humberto Roque, Andrés Chao, Martha Gutiérrez Manrique, Alberto Begné y Manelich Castilla—, y conforman la plana de la supersecretaría.

 

Los panistas reprochan que el gobierno no supo dónde estaba el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán Loera, y una actriz lo visitó, pero les contesta que en dos sexenios de Acción Nacional no pudieron dar con él y la actual administración lo detuvo.

 

El PT-Morena cita al ideólogo del PRI, Jesús Reyes Heroles. “En la sordera llevan la penitencia”, dice a Osorio Chong el senador Benjamín Robles, lo cual agradece el priísta Ernesto Gándara Camou, “que su afamado militante dé luz a los opositores”, y retoma al tuxpeño para decirles que desde Bucareli se cree en la validez de “la fuerza de la política sobre la política de la fuerza”.
 

El coordinador del PRI, Emilio Gamboa Patrón, recibió a Osorio Chong, y se puede decir que en ningún momento el priísta ha dejado de tener la atención puesta en el compareciente.
 

A la llegada, los aplausos, las fotos y los abrazos fueron muestras de aceptación de priístas, a lo que se agregaron saludos corteses de legisladores de izquierda.

Osorio habla de su encomienda, de llevar el diálogo con las fuerzas políticas, que integradas en el Estado tienen el mérito colectivo de las 13 grandes reformas del presidente Enrique Peña Nieto.
 

Siguen dos rondas de preguntas y respuestas, sazonadas con descalificaciones de la oposición, y nunca se cruza con los legisladores, siempre espera el turno en la palabra, y uno a uno les revira, sin estridencia, pero tampoco con ese estribillo usual en el Congreso de: “Con el debido respeto”.

Nada, él todo lo contesta claro y directo. Dice que está siempre abierto al diálogo, la especialidad en Bucareli.

 

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