Deuda de 25 años a estados por programa Escuelas al Cien

Uno de los programas estrella de la SEP costará 59 mil 497 millones 803 mil 900 pesos adicionales en intereses que tendrán que pagar las entidades a inversionistas privados
01/11/2017
20:32
Teresa Moreno
Ciudad de México
-A +A

[email protected]

Escuelas al CIEN, uno de los programas estrella de la SEP, ha generado que los estados “comprometan ingresos de las generaciones futuras” por los próximos 25 años, y costará 59 mil 497 millones 803 mil 900 pesos adicionales en intereses que tendrán que pagar las entidades a inversionistas privados, encontró la Auditoría Superior de la Federación.

Para participar en el programa Escuelas al CIEN, las entidades "comprometen ingresos de las generaciones futuras" al reservar por 25 años recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) señaló la ASF en su informe sobre el avance financiero de la inversión en infraestructura educativa nacional.

“El mecanismo de potenciación implementado por la SHCP tiene como objeto que las entidades federativas reciban anticipadamente los recursos del FAM, para lo cual se obligaron por los próximos 25 años a pagar intereses y la amortización, lo cual implica que las administraciones estatales actuales dispusieron de los recursos futuros para financiar el gasto corriente, ya que los recursos pagan un costo financiero, pero no una inversión en infraestructura”, señala el auditor.

Además de comprometer sus recursos, los estados deberán pagar intereses de 8% anuales hasta el año 2039.

De esta forma, la reparación de 33 mil escuelas terminará costándole al país 109 mil millones de pesos con recursos que se terminarán de pagar hasta 2039 en lugar de los 50 mil millones de pesos que el titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, ha anunciado que el gobierno federal “invirtió” a través del programa.

En diciembre de 2015, el gobierno federal arrancó Escuelas al CIEN para reparar para el final del sexenio 33 mil planteles con problemas graves de infraestructura y en condiciones de alta vulnerabilidad localizadas por el Censo de Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial 2013.

La innovación del programa consistía en que los recursos se conseguirán a través de la emisión de bonos de infraestructura educativa, llamados Certificados de Infraestructura Educativa Nacional (CIEN) en la Bolsa Mexicana de Valores.

En todo momento, la SEP señaló que no habría deuda, sin embargo, las entidades deberán pagar 59 mil millones de pesos de intereses, los cuales quedarán amortizados hasta el año 2039, de acuerdo con la estimación de pagos de intereses y amortización que realizó la ASF.

El esquema de potenciación diseñado por la Secretaría de Hacienda e incluido en la reformas estructurales de diciembre de 2013, permite a las entidades federativas comprometer sus recursos futuros sin considerarlos como un pasivo ni les obliga a revelar este compromiso en su información financiera.

“El esquema de potenciación adoptado no reconoce una deuda a corto ni largo plazo; se registra como un gasto financiero en cada ejercicio, lo cual no permite reportar los montos pendientes de amortizar ni sus intereses en la Cuenta Pública federal ni estatal, por lo que tampoco se muestra en los indicadores subnacionales de deuda pública”, señala el auditor.

Las entidades deberán realizar el pago de intereses a partir de la fecha de la emisión y de cada una de sus reaperturas, en tanto que la amortización del principal iniciará el 10 de enero de 2019 y terminará el 10 de enero de 2039.

La oferta resultó “atractiva” para los tenedores de los bonos CIEN, que los adquieren a través de la Bolsa Mexicana de Valores, puesto que reciben el pago de intereses a través del FAM, fondo que se presupuesta año con año.

El Fideicomiso de Emisión pagó 654 millones 914 mil 200 pesos de intereses a favor de los tenedores de los Certificados.

“El costo financiero del esquema de potenciación resultó atractivo para los inversionistas debido a que, aun cuando los CIEN son un instrumento quirografario, la fuente de pago es el FAM, que representa una parte de la recaudación federal participable. El costo financiero de la emisión de los CIEN para la obtención de recursos futuros se estimó en 109,497,803.9 miles de pesos, de los cuales 59,497,803.9 miles de pesos corresponden a intereses, y 50,000,000.0 miles de pesos al principal”.

Hasta 2016, el Fideicomiso de emisión había realizado la Primera Emisión de Certificados y la primera reapertura; en tanto que, durante 2017, se realizaron dos aperturas para llegar a un monto total de emisión de certificados bursátiles de 26 mil 581 millones 171 mil 200 pesos, un 53.2%, y quedaron pendientes de emitir 23 mil 418 millones 828 mil 800 pesos, que representa 46.8% de los bonos pendientes.

afcl

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS