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Trump: Un año de groserías

En su primer año como presidente, naciones, mandatarios, políticos demócratas, periodistas y figuras del espectáculo fueron parte de sus ataques
Foto: AP
13/01/2018
00:27
Aldo Nicolai
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Hace más de un año, el voto popular en Estados Unidos le dio la mayoría a Hillary Clinton, sin embargo, el sistema electoral estadounidense de voto directo por colegio electoral, le dió la victoria a Donald Trump.

Ante el asombro de millones, el magnate que se caracterizó durante su campaña por calificar a los migrantes mexicanos de “violadores”, que atacó con sus comentarios al presidente de aquel entonces, Barack Obama, e insultó públicamente en repetidas ocasiones a su contrincante, Hillary Clinton, se había convertido en el nuevo mandatario de EU y en uno de los hombres más poderos en todo el mundo. 

Muchos pensaron que la inquietante retórica de Trump había sido solamente una estrategia para llegar a la Casa Blanca. Sin embargo, no fue así. En su primer año como presidente, múltiples naciones, mandatarios, políticos demócratas, periodistas y figuras del espectáculo fueron parte de sus ataques. 

Tras ser elegido como mandatario, Trump encontró en Twitter una nueva herramienta para comunicarse e involucrarse directamente con sus seguidores. Mediante esta red social decidió saltarse todos los protocolos de relaciones diplomáticas con naciones en el extranjero y arremetió en contra de países como México, China, Irán y Corea del Norte, elevando las tensiones entre ambas naciones.

México ha sido un blanco constante de sus ataques desde que estaba en campaña, cuando prometió construir un muro entre ambas naciones para detener a los “criminales” y “violadores”. 

Estando también en campaña, acusó al juez Gonzalo Curiel de tener un sesgo por ser un “juez mexicano”. Curiel llevaba el caso de la Universidad Trump, denunciada por fraude. Incluso el legislador republicano Paul Ryan acusó al candidato de “racista”.

Ya como presidente, uno de los primeros escándalos que desató en febrero de 2017 fue cuando, de acuerdo con medios estadounidenses, le colgó el teléfono al primer ministro australiano Malcolm Turnbull, durante una tensa charla telefónica por el tema de los refugiados.

Un mes después, la víctima de sus groserías fue la canciller alemana Angela Merkel, cuando durante su visita a la Casa Blanca y frente a las cámaras él rechazó darle la mano, como ella le pedía. Los líderes mantienen una relación tirante y como candidato él no se cansó de criticar la política abierta a los refugiados de la germana.

En agosto pasado, tras la violencia que se desató durante una manifestación de grupos de extrema derecha en Charlottesville, se desató una gran polémica por la reticencia de Trump a criticar la xenofobia y decir que supremacistas blancos y manifestantes antirracistas tenían igual responsabilidad por lo ocurrido. 

Tres meses después, generó una andanada de críticas por retuitear videos que mostraban aparentes actos de violencia cometidos por musulmanes. Se le acusó en ese momento de promover el odio.

Incluso la prensa ha sido víctima de sus críticas , ya que se ha referido a periódicos como The New York Times y Washington Post, y a cadenas de televisión como ABC, CNN, CBS y NBC News como los “enemigos del pueblo estadounidense”, alegando que se dedican a publicar noticias falsas en su contra.

En uno de los episodios más inverosímiles, Trump escribió un mensaje en Twitter acompañado del texto “#FraudNewsCNN #FNN” (#NoticiasFraudeCNN #FNN), único texto que acompañaba a un video en el que se observaba al magnate golpeando en la cara a una persona con el logotipo de CNN.  

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