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La insistencia del presidente Donald Trump en que los contribuyentes financien su propuesta de un muro fronterizo entre México y Estados Unidos amenazaba nuevamente el martes con un estancamiento sobre el presupuesto y un cierre parcial del Gobierno, cuando al Congreso le quedan sólo 11 días para actuar.
Frente a la premura, Trump y los líderes republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se reunieron en la Casa Blanca, con expectativas de que la seguridad fronteriza ocupe un lugar destacado en la agenda.
Para el 7 de diciembre, el Congreso debe aprobar un proyecto de ley para financiar gastos por unos 312 mil millones de dólares, que permita mantener financiadas algunas agencias gubernamentales, incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional, que vigila la frontera y la inmigración.
El secretario de Estado, Mike Pompeo, se reunirá con el próximo ministro de Relaciones Exteriores de México el domingo para hablar sobre migración, dijo un funcionario de alto rango de la Casa Blanca.
El foco de Washington sobre la frontera con México coincide con imágenes televisadas de la policía de Estados Unidos arrojando gas lacrimógeno sobre una valla fronteriza en el sur de California el domingo a solicitantes de asilo, principalmente de América Central.
Pese a que las elecciones legislativas del 6 de noviembre ya quedaron atrás, Trump ha seguido criticando a miles de migrantes que viajaron desde países centroamericanos asolados por la violencia para buscar asilo en Estados Unidos.
Es poco probable que el reciente incidente en la frontera cambie la división partidista en el Congreso sobre la propuesta de Trump de construir un muro de 23 mil millones de dólares. Muchos republicanos están a favor y la mayoría de los demócratas en contra, dijo el senador Marco Rubio a periodistas.
Un asesor demócrata de la Cámara familiarizado con las negociaciones dijo en una entrevista telefónica que, al menos por ahora, las conversaciones sobre el presupuesto de Seguridad Nacional han sido "un desastre total".
Los republicanos de la Cámara de Representantes quieren 5 mil millones de dólares para el muro de Trump, mientras que el Senado quiere mil 600 millones de dólares para este año fiscal.
A Trump le gustaría tener la totalidad de los 23 mil millones de dólares por adelantado, por el temor a que una Cámara de Representantes que será dirigida por los demócratas el próximo año nunca financie completamente los costos de largo plazo del muro.
Rubio dijo que se necesitan más "estructuras físicas" para reforzar la frontera pero que "lo principal en seguridad fronteriza es ayudar a abordar (...) las causas por las que las personas abandonan Guatemala y Honduras" y huyen a Estados Unidos.
El Senado y la Cámara de Representantes, bajo control republicano en los últimos años, han reducido considerablemente el gasto de Estados Unidos en programas para combatir la violencia y promover las economías de El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Honduras.
Al mismo tiempo, y pese a los esfuerzos de Trump para hacer más difícil la inmigración, el número de cruces ilegales ha aumentado.
Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, en el año fiscal que terminó el 30 de septiembre, las detenciones en la frontera suroeste de niños no acompañados aumentaron un 21% frente al año anterior a 50 mil, mientras que las detenciones de familias crecieron un 42% a más de 107 mil.
lsm
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