Recibirá al Papa una Iglesia dividida por la paz

Miembros de la comunidad Católica y de la sociedad critican el acuerdo del gobierno y las FARC para poner fin a más de 52 años de guerra; especialistas aseguran que la visita del Pontífice no cambiará la situación
Trabajadores se alistan para colocar una estructura en la plaza de Bolívar, previo a la visita que el papa Francisco realizará a Colombia a partir del miércoles (JOSÉ MELÉNDEZ. EL UNIVERSAL)
05/09/2017
03:03
José Meléndez / corresponsal
Bogotá
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A su arribo mañana por la tarde a Bogotá para una histórica visita de unas 96 horas al último país en guerra en el Hemisferio Occidental, el papa Francisco se topará con un escenario religioso de impacto político: los más variados sectores del escalafón católico colombiano, desde los que ostentan mayor poder hasta la que tienen menos influencia, están divididos sobre el acuerdo de paz que en 2016 puso fin a más de 52 años de conflicto bélico en Colombia.

En una nación polarizada sobre los términos del pacto negociado de 2012 a 2106 en Cuba entre las ahora ex guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno colombiano, la actitud de los jerarcas católicos está marcada por tres posiciones —apoyo, rechazo o indiferencia— hacia el acuerdo.

“Es un secreto a voces que en Colombia la Iglesia católica tiene diferencias notorias en su interior entre aquellos que apoyan el proceso de paz y quienes le son indiferentes, hasta aquellos que lo critican y abiertamente encuentran que el proceso perpetúa injusticias y valida el daño que muchos causaron al país”, dijo Jorge Restrepo, director del (no estatal) Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, de Bogotá.

Consultado por EL UNIVERSAL, narró que “el Papa encontrará a una Iglesia que no está de manera monolítica apoyando el proceso de construcción de la paz, basado en perdón, reconciliación y búsqueda de justicia”.

El pacto es cuestionado por múltiples sectores de la sociedad que acusan que el gobierno se excedió en las concesiones políticas, judiciales y socioeconómicas a las FARC y reclaman desatención a las víctimas, falta de castigo o abusos en los beneficios para la reinserción de los guerrilleros.

El cardenal colombiano Rubén Salazar aseguró que “hay que distinguir entre el proceso y el acuerdo de paz”. Al recordar que una cosa es “el proceso” gobierno—FARC, respaldado por Francisco y por la Iglesia en Colombia, Salazar subrayó, en una entrevista con el diario El Tiempo que “otra cosa es el acuerdo que se logró. Ahí es donde uno puede estar o no de acuerdo”.

“La Iglesia en Colombia generalmente ha dicho que es un buen acuerdo”, argumentó.

Púlpito. El colombiano Ariel Ávila, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, de Bogotá, recordó en entrevista con este periódico que cuando los colombianos acudieron a un plebiscito el 2 de octubre de 2016, para aprobar o rechazar el acuerdo, los sacerdotes colombianos influyeron a favor del “no”.

El resultado de la consulta a renegociar el acuerdo para su firma en noviembre y posterior ratificación legislativa. “La Iglesia católica [de este país] es muy conservadora. Los obispos más tradicionales estuvieron con el no”, afirmó.

El mensaje de reconciliación y paz del Papa tampoco se debe al proceso colombiano, sino que es una de las banderas de Francisco y de la Iglesia católica, adujo el investigador.

“Hay quienes dicen que la visita es un espaldarazo al gobierno y que es un Papa muy político, pero él no va a dejar de hablar su tema bandera. Aquí hay una curia muy reaccionaria, pero no va a haber ninguna cosa excepcional en la visita ni un mensaje increíble. El Papa está de acuerdo con la paz, ha ayudado y se sabe mover en política”, puntualizó.

Cuando el Pontífice abandone Colombia el próximo domingo, la situación continuará igual. “Con o sin la venida del Papa, la Iglesia católica seguirá dividida”, advirtió Ávila.

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