Papa pide a cúpula católica de Colombia dejar “comodidades y apegos”

El Papa recibió una multitudinaria bienvenida en Medellín, una ciudad que durante años fue bastión del narcotráfico, para cumplir con el tercer y penúltimo día completo de la visita apostólica a Colombia
El papa Francisco a su llegada al aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, Colombia, donde hoy presidió una homilía (Foto: Cortesía de Presidencia de Colombia)
09/09/2017
12:26
José Meléndez/enviado
Cartagena de Indias, Colombia
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El Papa Francisco asestó hoy una fuerte sacudida a la jerarquía católica colombiana, la instó a salir de “comodidades y apegos”, a “ensuciarse, mancharse” y a “responder mejor” al llamado de Cristo, porque en Colombia “hay tantas situaciones” que reclaman que los discípulos de Jesús sigan su “estilo de vida” para impulsar la no violencia, la reconciliación y la paz.

El remezón fue lanzado por el Pontífice hoy antes del mediodía en una homilía en Medellín, capital del noroccidental departamento de Antioquia y a donde llegó en horas de la mañana procedente de Bogotá, para cumplir con el tercer y penúltimo día completo de la visita apostólica a Colombia que inició el pasado miércoles por la tarde y concluirá mañana en horas de la noche.

El Papa recibió una multitudinaria bienvenida en una ciudad que en los últimos 25 años del siglo XX fue la plataforma de operaciones del temible cártel de Medellín, que controló durante mucho tiempo el contrabando de cocaína a Estados Unidos y, de la mano de su jefe—el capo Pablo Escobar Gaviria, muerto por la policía colombiana en 1993—se proyectó al resto del Hemisferio Occidental. El líder mundial del catolicismo exhortó a la cúpula eclesiástica colombiana a “ir a lo esencial”, a “renovarse” y a “involucrarse” o “ensuciarse, mancharse”.

“Como Jesús ‘zarandeaba’ a los doctores de la ley para que salieran de su rigidez, ahora también la Iglesia es ‘zarandeada’ por el Espíritu para que deje sus comodidades y apegos. La renovación no nos debe dar miedo. La Iglesia está siempre en renovación”, advirtió.

“No se renueva a su antojo”, sino de manera “firme y bien fundada en la fe, sin apartarse de la esperanza”, aclaró, en una celebración eucarística bajo el tema de “La vida cristiana como discipulado” y ante el cuadro de la Virgen de la Candelaria, patrona de Medellín y ante centenares de miles de personas procedentes de los más diversos rincones de Colombia, así como extranjeros.

“La renovación supone sacrificio y valentía, no para considerarse mejores o más pulcros, sino para responder mejor al llamado del Señor. El Señor del sábado, la razón de ser de todos nuestros mandatos y prescripciones, nos invita a ponderar lo normativo cuando está en juego el seguimiento; cuando sus llagas abiertas, su clamor de hambre y sed de justicia nos interpelan y nos imponen respuestas nuevas”, recalcó.

De seguido, y en una reafirmación del elemento central de su viaje a este país—afianzar la paz después de más de 52 años de guerra—el Pontífice recordó: “Y en Colombia hay tantas situaciones que reclaman de los discípulos el estilo de vida de Jesús, particularmente el amor convertido en hechos de no violencia, de reconciliación y de paz. 

En sus actividades de esta tarde en Medellín, según el programa oficial, visitará la Casa Familia San José, una institución que alberga niños y niñas abandonadas o en situación desfavorables. También asistirá a La Macarena, un centro de actividades especiales, donde tendrá un encuentro con sacerdotes, religiosos, consagrados, seminaristas y sus familias y, a bordo del papamóvil, hará un recorrido entre fieles.

En el palco de ese centro estarán expuestas las reliquias de la Madre Laura, primera santa colombiana, canonizada por Francisco y nacida en 1874 como María Laura de Jesús Montoya Upegui precisamente en Antioquia.

Educadora y misionera católica, la Madre Laura, quien murió en 1949, fundó la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Sena y en 2004 fue declarada beata de la Iglesia Católica al atribuírsele un milagro por su intercesión. En 2012 se reveló un segundo milagro y el Papa Francisco inscribió su nombre en el libro de los santos con una fórmula canónica en mayo de 2013 en la Plaza de San Pedro, en Roma.

Francisco regresará esta noche a Bogotá y a la Nunciatura Apostólica, en esa ciudad, donde ha dormido durante su estancia en Colombia. Mañana se despedirá de esta nación y viajará a Cartagena de Indias, capital del norteño departamento de Bolívar, sobre el mar Caribe, para concluir la visita y viajar a Roma.

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