Novel líder de Zimbabue anuncia nueva democracia

Ex vicepresidente Emmerson Mnangagwa regresa al país y mañana será investido como jefe de Estado
Emmerson Mnangagwa (centro), el vicepresidente de Zimbabue destituido por Mugabe, regresó ayer a Harare. (BEN CURTIS. AP)
23/11/2017
02:38
Agencias
Harare.
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El nuevo hombre fuerte de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, anunció ayer el “inicio de una nueva democracia” en su país, al día siguiente de la dimisión histórica del presidente Robert Mugabe, al que va a suceder.

Pocas horas después de su regreso de un breve exilio sudafricano, Mnangagwa hizo su primer discurso público de futuro presidente ante varios cientos de entusiastas partidarios congregados delante de la sede del partido en el poder, el Zanu-PF.

“Hoy asistimos al inicio de una nueva democracia”, lanzó, tras lo cual llamó a “todos los zimbabuenses a trabajar juntos”. Según el dispositivo escrito por el Zanu-PF, el ex vicepresidente tiene que ser investido presidente este viernes, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jacob Mudenda.

Destituido el 6 de noviembre, Mnangagwa, de 75 años, pone fin al reinado de Mugabe, que dirigió el país con mano de hierro durante 37 años pero tuvo que renunciar el martes, luego de que el ejército tomara el control del país y él perdiera el apoyo de su partido. Mnangagwa, apodado el cocodrilo por su carácter inflexible, ambicionaba el poder, pero fue destituido por Mugabe, de 93 años, porque quería favorecer las ambiciones políticas de su esposa, Grace.

Pero esta vez el veterano presidente calculó mal las consecuencias y la expulsión de Mnangagwa terminó con su propia caída.

Técnicamente, tras la renuncia de Mugabe, era el vicepresidente Phelekezela Mphoko quien debía asumir como jefe de Estado en funciones, pero Mphoko se encuentra en Japón y, según el diario local NewsDay, estaría buscando refugio en países como Mozambique o Zambia ante el temor a ser procesado, ahora que ya no cuenta con la protección del caído Mugabe, su principal valedor.

Aunque ahora es visto como el salvador de la democracia, Mnangagwa tiene un pasado oscuro: como ministro de Seguridad tras la independencia en 1980 jugó un papel clave en la matanza de más de 20 mil miembros de la etnia Ndebele.

Desde su dimisión, no se sabe nada de Mugabe y su futuro parece un misterio: unos apuntan a que se exiliará en Singapur, donde posee activos y adonde viaja a menudo para recibir tratamiento médico.

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