Más Información

"Cuba es un paciente desfalleciente"; Ricardo Pascoe examina en Con los de Casa el impacto regional de Trump

Goteras interrumpen sesión en la Cámara de Diputados; ponen cubetas para proteger curules y micrófonos

México no ha sido convocado al Consejo de Paz de Trump; Alicia Bárcena reafirma apuesta por organismos multilaterales

Caso Axe Ceremonia: Familia de Miguel Ángel Rojas coloca contador frente a Juzgado; llevará recuento de días que el proceso lleva detenido

Hermanos Farías, ligados al huachicol fiscal, siguieron cobrando en la Marina pese a proceso penal; uno busca amparo para no perder su salario

Detienen a sujeto que ingresó con vehículo a zona protegida del Nevado de Toluca; es puesto a disposición de la FGR

"No tengo nada que ocultar" asegura Carlos Torres, exesposo de Marina del Pilar; está acusado de tráfico de armas y lavado de dinero

Despliegan operativo de búsqueda para localizar a la tiktoker “Nicholette”; fue privada de la libertad en Culiacán

Partido Verde esperará iniciativa de reforma electoral para presentar su propuesta; Manuel Velasco destaca diálogo
El pasado 19 de septiembre, el colombiano Julián Astudillo perdió a sus dos hijos en el terremoto de 7.1 grados que sacudió el centro de México . Él se encontraba en Cali .
En declaraciones a medios colombianos, narró cómo empezó la pesadilla: al enterarse del sismo, llamó a la madre de sus hijos, mexicana y quien vivía con ellos en el multifamiliar de Tlalpan.
Ella le respondió que no estaba en casa, que los pequeños, Julián Andrés , de 11 años, y Jimena , de 6, se habían quedado ahí porque justo ese día no habían ido a la escuela, y que iba a ver cómo estaban. La angustia comenzó.
"Se quisieron quedar en la casa y sucedió lo que sucedió. De un edificio de cinco pisos se les cayeron tres encima. Estaban asfixiados y lo más doloroso es que murieron abrazaditos”, declaró Julián a medios colombianos.
En un video difundido por el diario colombiano El Tiempo (GDA) , Julián contó que los niños estuvieron bajo los escombros desde el momento del temblor y hasta las 11 de la mañana del miércoles.

“Los niños se escuchaban, de dos a seis de la tarde -del martes- todavía; se escuchaba que gritaban y todo, pero ya después no volvieron a escucharlos”, dijo, mientras se preparaba para viajar a México , donde está previsto que los pequeños fueran enterrados este viernes.
Julián, quien vivió en México durante 15 años, estaba en Cali por trabajo y, según Noticias Caracol, viajaba a ver a sus hijos “cuando podía”, pero hace cinco años que no los veía por problemas económicos.
Los amigos de Julián le ayudaron a reunir dinero para que pudiera viajar a México a despedir a Julián y a Jimena.
De haber estado en la escuela, los niños estarían vivos, dijo a Caracol, porque al colegio no le pasó nada. “Era el día que Diosito los llamó, los necesitaba a mis muchachos”.
ae
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]














