​Egipto condena a dos cantantes por hablar mal del Nilo e “incitar al libertinaje”

El Tribunal egipcio sentenció a la cantante Sherine Abdel-Wahab a seis meses de cárcel por decir que el río Nilo estaba contaminado; por su parte, Laila Amer, recibió dos años de prisión por interpretar la danza del vientre en un video
​Egipto condena a dos cantantes por hablar mal del Nilo e “incitar al libertinaje”
La famosa cantante Sherine Abdel-Wahab fue sentenciada a seis meses de cárcel por decir que era más seguro beber agua embotellada que del río Nilo (Foto: AFP)
28/02/2018
13:03
AP
EL CAIRO
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Tribunales en Egipto sentenciaron a dos cantantes a prisión por conducta aparentemente inocua que las autoridades consideraron amenazante para la sociedad en un país cada vez más represivo en todos los frentes.

La famosa cantante Sherine Abdel-Wahab fue sentenciada a seis meses de cárcel por una broma en la que insinuó que el río Nilo estaba contaminado, algo usado por la fiscalía para acusarla de insultar al estado. Un fanático le había pedido que cantara una de sus canciones populares que habla de beber agua del Nilo, a lo cual ella respondió en broma diciendo que era más seguro beber agua embotellada.

La otra, la poco conocida Laila Amer, fue sentenciada a dos años de prisión por un video en internet que una corte dijo “incita al libertinaje y la inmoralidad”, por un interpreta una danza del vientre en el papel de un ama de casa oprimida que se queja con su marido por su autoritaria suegra. El nombre de la canción, "Bos Omak", es un juego de palabras sobre un popular improperio árabe.

El tribunal de delitos menores de Giza impuso penas más leves de tres y seis meses de cárcel a miembros del equipo que produjo el video.

Los cargos, aunque no son inusuales en materia de moralidad en Egipto, se producen en un momento en el que la libertad de expresión es atacada por las autoridades y la tolerancia por opiniones diferentes parece estar alcanzando su punto más bajo, antes de los comicios presidenciales del mes próximo, en los que el presidente Abdel-Fattah el-Sissi se apresta a ganar, tras el retiro de la contienda de otros candidatos.

"Fundamentalmente, éste es un régimen conservador que busca ganar legitimidad en su capacidad para defender el código moral del país”, dijo Timothy Kaldas, del Tahrir Institute, con sede en Estados Unidos. “Refleja un esfuerzo para demostrar que no está menos comprometido con la moralidad que los islamistas a los que desplazó”.

Egipto, un país mayoritariamente musulmán, se ha vuelto más conservador en el último medio siglo, aunque mantiene una escena de artes relativamente vibrante y es más liberal que los países árabes del Golfo.

lsm

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