Denuncian campaña de odio contra periodistas y medios en Honduras

El Colegio de Periodistas de Honduras indicó que luego de las elecciones presidenciales han recibido múltiples denuncias de violaciones a la libertad de expresión, así como de agresiones a periodistas y comunicadores
Foto: Archivo / AP
12/12/2017
17:01
José Meléndez, corresponsal
San José
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El Colegio de Periodistas de Honduras (CPH) denunció hoy que, por una campaña de odio, los periodistas y los medios de comunicación hondureños sufren el asedio de fuerzas militares y policiales por impacto de la crisis política que atraviesa esa nación centroamericana en un panorama de incertidumbre tras los comicios presidenciales del pasado 26 de noviembre.

Al deplorar el “uso excesivo de la fuerza policial y militar” contra la población civil y los reporteros en manifestaciones callejeras convocadas en medio del conflicto electoral e institucional, el CPH advirtió que “durante la actual crisis política hemos recogido múltiples denuncias de violaciones a la libertad de expresión, así como de agresiones a periodistas y comunicadores sociales”.

En una declaración que envió a EL UNIVERSAL, el Colegio, que aglutina al gremio de periodistas hondureños, lamentó y condenó “enérgicamente los ataques de que han sido objeto las instalaciones de diferentes medios (de) comunicación televisivos, escritos y radiales, así como la campaña de odio contra periodistas y empresas de comunicación montada a través de las redes sociales”.

La situación política e institucional de Honduras se intensificó después de más de dos semanas de incertidumbre por el resultado de las elecciones, luego de que el candidato de la opositora Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, proclamó su victoria y acusó de diversas irregularidades para concederle el triunfo al presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, del oficialista Partido Nacional (PN), para reelegirse y gobernar por otros cuatro años a partir de enero próximo.

Luego de que Nasralla desconoció los resultados y el triunfo de Hernández, la violencia política estalló en los últimos días en las calles hondureñas, con un saldo preliminar de 11 muertos.

En este escenario, el CPH repudió “las obstrucciones al libre ejercicio de la libertad de prensa por parte (de) miembros de la seguridad del Estado y de algunos manifestantes”.

“Expresamos nuestra más profunda preocupación por las denuncias formuladas algunos medios de comunicación social de intentos de cierre o imposición de controles por parte del órgano operador del Estado, lo cual es contrario” a diversos artículos de la Constitución Política de ese país y de una Ley de Emisión del Pensamiento, afirmó el pronunciamiento del Colegio.

Asimismo, exigió a todos los actores involucrados en la crisis el “cumplimiento de las garantías consignadas en la Carta Magna y en los convenios internacionales en materia de libertad de expresión y el respeto y protección a la labor de todos los periodistas, comunicadores sociales y medios de comunicación, sin distinción alguna”.

También pidió dialogar para hallar un arreglo a los problemas que están sacudiendo a Honduras. Con 72 periodistas asesinados de 2001 a 2017, Honduras es uno de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo.

Por su parte, el chileno José Miguel Vivanco, director para América de Human Rights Watch, organización no estatal de Washington que monitorea la situación mundial de derechos humanos, instó a las autoridades de Honduras a adoptar medidas inmediatas para garantizar la credibilidad de las elecciones generales y respetar el derecho a la protesta pacífica.

“El respeto de los derechos humanos es clave para la democracia”, reiteró Vivanco, en una declaración escrita que remitió a este diario.

“Eso no sólo implica que todos los votos deberían contarse correctamente, sino además que las autoridades hondureñas deben garantizar el derecho de protesta pacífica”, subrayó.

Diversos observadores internacionales, recordó, informaron irregularidades en el proceso electoral, lo cual concitó serias dudas sobre la legitimidad de las elecciones.

“Hay indicios contundentes de fraude electoral en Honduras, y estos señalamientos deben ser investigados y debe respetarse la voluntad de los votantes”, puntualizó, al pedir que las autoridades hondureñas respeten la libertad de reunión y se abstengan de hacer un uso innecesario o desproporcionado de la fuerza.

lsm

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