Carlos Alvarado gana elecciones presidenciales en Costa Rica

Su rival, el exdiputado evangélico y conservador, Fabricio Alvarado, reconoce los resultados
El candidato presidencial Carlos Alvarado saluda a sus simpatizantes después de emitir su voto, en San José. FOTO: Xinhua
01/04/2018
22:10
Reuters
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El exministro oficialista Carlos Alvarado Quesada ganó el domingo el balotaje presidencial de Costa Rica con una ventaja contundente, y mantendrá a la centroizquierda en el poder después de una divisiva campaña centrada en el matrimonio igualitario que opacó temas económicos y sociales.

Alvarado Quesada obtenía un 60.66 por ciento de los votos, según resultados preliminares con el 90.62 por ciento escrutado. Su rival, el exdiputado evangélico y conservador, Fabricio Alvarado Muñoz, lograba un 3,34 por ciento del respaldo pero ya no tenía chances de alcanzar al político de centroizquierda.

El debate religioso y las posiciones sobre el matrimonio igualitario acapararon la campaña electoral y polarizaron a la sociedad, eclipsando la discusión sobre el creciente déficit fiscal, la criminalidad récord y la persistente pobreza en el país centroamericano.

Aunque la campaña de Alvarado Quesada se vio afectada por los casos de corrupción y fracasos en temas económicos del gobierno de Luis Guillermo Solís -donde ocupó las carteras de Trabajo y de Desarrollo Social- logró aglutinar a los sectores progresistas del país que reaccionaron ante las promesas ultraconservadoras de Alvarado Muñoz.

"No ganamos las elecciones, pero podemos enfrentar este resultado con la frente en alto", dijo Alvarado Muñoz ante sus simpatizantes después de conocer el resultado. "Felicito a don Carlos Alvarado (...), le dije que puede contar con nosotros para hacer caminar las cosas que están estancadas en este país".

Cuando asuma en mayo, el novelista y politólogo de 38 años se convertirá en el presidente más joven en la historia de Costa Rica, la democracia más antigua del continente.
A pesar de los festivos por Semana Santa, la participación estuvo ligeramente por encima del 65 por ciento de la primera vuelta.

Aunque el candidato evangélico, que se proclamó contrario al matrimonio del mismo sexo, acabó perdiendo la contienda, su auge fue una muestra más de la creciente influencia en América de las iglesias protestantes, que vienen ganando terreno a costa del catolicismo.
 

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