Lorena, "un milagro de vida" que superó el cáncer

Tiene 11 años y hace uno le diagnosticaron un tumor de ovario que por su tamaño habría afectado la columna vertebral; ella es uno de los 50 niños pacientes del Hospital del Niño en Toluca
Lorena, "un milagro de vida" que superó el cáncer
Fotografía: Jorge Alvarado / EL UNIVERSAL
17/04/2018
17:35
Claudia González
Toluca, Méx.-
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Lorena tiene 11 años 5 meses, quiere ser diseñadora de modas, sería la primera de seis hermanos con una licenciatura.

Ella es sobreviviente de cáncer terminal segunda etapa cuarto nivel, hace un año le diagnosticaron un tumor de ovario que por su tamaño habría afectado la columna vertebral.

Para su mamá, Angelina Jiménez Espinal, su hija es un “milagro de vida”, pues tras un año de quimioterapias y radioterapias, ahora es paciente en remisión a la espera de entrar a la secundaria.

Ella es parte de los 50 niños toluqueños pacientes del Hospital del Niño, la mayoría con leucemia o púrpura, entre otros cánceres; pacientes que participaron en el quinto concurso de pintura que convocó Fundación MARK por primera vez en la capital mexiquense, pero que opera en cinco hospitales infantiles del país y, que subastará las pinturas realizadas por los niños el miércoles 18 de abril en la Hacienda Puerta Grande, municipio de Naucalpan.

Es una asociación civil que comenzó en el Instituto Nacional de Pediatría en la Ciudad de México en apoyo a familias con pacientes de cáncer y, tiene como objetivo recabar fondos y comprar medicamentos, tratamiento, ropa o alimento para los pequeños hospitalizados.

Es una familia originaria de Almoloya de Alquisiras, casi colindantes con Zacualpan, en la zona limítrofe con Guerrero, provenientes de un pueblo donde como el resto de la localidad están coptados por el narcotráfico, según platicó Angelina, donde todos los negocios - desde el más pequeño hasta la empresa mejor consolidada - fueron víctimas de secuestro y extorsión por parte de las células delictivas.

Pero ella no, sin tener claro cómo o por qué, nunca fueron agredidos por los delicuentes y su negocio de comida prosperó, permitiéndoles tener un pequeño “colchón” financiero para hacer frente a la enfermedad de su hija con 10 años de edad, entonces.    

Esta mujer de 46 años narró que poco después de casarse se dedicó a hacer tortillas a mano y vender tacos de “asada” (carne), es mamá de seis hijos, tres de ellos hombres, entre los tres más chicos está Lore. “Ella solita detectó que algo extraño pasaba con su cuerpo, porque dijo que se le saltó el ombligo”.

Primero acudieron con el “huesero, porque su papá la revisó y dijo: tú hija está descompuesta, llévala a que la arreglen”, ahí les dijeron que la llevaran por un ultrasonido porque parecía un tumor. Una semana después fueron a la clínica en Ixtapan de la Sal, que es la más cercana para ellos, donde le practicaron varios estudios.  

Contó que en principio, previo a recibir los resultados, pensó que su niña estaba embarazada, “miraba con odio a mi esposo, pensé que él o uno de mis hijos le habían hecho algo”, pero no fue así, “resultó que era cáncer”.

Aún con la poca paciencia y calidad humana con que fue tratada por los médicos tanto de las clínicas municipales como del Hospital del Niño, ambas comenzaron el tratamiento de quimioterapia que implicó dejar su casa por 11 días y volver sólo dos o tres, dormir en el hospital, pero también alimentarse y pernoctar en el albergue que facilita Fundación AMANC.

Thelma Benítez Ramírez, psicóloga infantil responsable de la ludoteca de Fundación Mark ubicada al interior del Hospital del Niño en Toluca, informó que para ellos es muy importante agregar arte a los juegos y diversas actividades que ofrecen para los niños mientras están a la espera de recibir tratamiento.

Se trata de la primer aula de este tipo de hay en el hospital, que cumplirá un año de funcionamiento, aunque en otros puntos llevan años laborando. En el concurso de los dibujos que serán subastados tuvo entre 50 y 60 niños del Estado de México, aunque se reunirán las pinturas de todas las ludotecas que fueron creadas  desde el mes de octubre pasado.

A estas aulas lúdicas los ciudadanos también puede aportar juegos de mesa o juguetes nuevos, además de libros para niños, acudir a leer un cuento o participar en actividades con los pacientes y, lo más importante - toallas de cloro que son imprescindibles para sanitizar todos los objetos que tocan los niños.

lr

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