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La salud mental de Marco Antonio todavía no es confiable, por ello las autoridades no le han tomado su declaración sobre lo que sucedió después de que fue liberado por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública el martes pasado. Tras ocho días de su odisea, el alumno de la Prepa 8 no sabe qué sucedió, cómo llegó a Tlalnepantla y en dónde estuvo durante ese tiempo; sus familiares están preocupados y culpan a los policías de su estado.

En tanto, autoridades del Estado de México, buscan información en centros de rehabilitación, donde ‘enclaustran’ a indigentes que deambulan por las calles de esa entidad. No descartan que por las condiciones en las que fue encontrado Marco alguien lo haya internado por la fuerza en algunos de estos lugares y cuándo se dieron cuenta que era buscado por las autoridades lo liberaron bajo los efectos de algún narcótico.

La teoría se debe al “delírium” que presenta y del cual, según los médicos que lo atendieron, no se ha recuperado. La versión se refuerza con otras dudas y cuestionamientos que se hace el padre del menor, quien urgió a las autoridades de la entidad vecina a revisar las cámaras de vigilancia de la Ciudad y saber en dónde estuvo.

“Creo que lo tuvieron escondido en algún lugar, incluso en alguna cárcel de allá [en el Estado de México]. La ropa que traía cuando lo entregaron y con la que sale en las primeras fotos no es de él, con la que salió de la casa, era de otra persona. Los zapatos no tenían cinta, le quitaron el cinturón, es muy extraño, hay muchas cosas en las que las autoridades están mintiendo.

“Estamos esperando los resultados de los exámenes de sangre que le hicieron [las autoridades], hasta el momento no sabemos si lo entregaron drogado o que le pasó. Lo que todos sabemos es que Marco Antonio no era así. Algo le pasó o algo le hicieron porque está en shock, ya hablé con él y dice que no recuerda nada de lo que pasó, cómo llego allá ni en donde estuvo”, comentó don Marco Antonio, padre del menor.

El entrevistado reveló también que las autoridades buscan criminalizar doblemente a su hijo; reconoció que sí tuvo algunos problemas con Marco Antonio, pero solamente los que corresponden a su edad.

“Él ya está más tranquilo, inquieto porque hay mucha gente a su alrededor que no conoce, quieras o no eso es incómodo, mientras sigue descansando y nosotros vamos a seguir pidiendo que esto se aclare.

“Que las autoridades digan la verdad y buscando saber en dónde estuvo mi hijo todo este tiempo, eso es lo más importante, también que él recupere su salud y nosotros nuestro bienestar”, comentó.

El angustiado padre reveló que se siente acosado por los medios de comunicación que buscan obtener su versión de los hechos.

La tarde de ayer martes, diferentes organizaciones sociales que luchan por la defensa de los menores de edad, sostuvieron una reunión con el secretario de Seguridad Pública, Hiram Almeida, el procurador de Justicia capitalino, Edmundo Garrido Osorio y la secretaria de Gobierno, Patricia Mercado a quienes les explicaron y detallaron todos los errores que consideran, han cometido.

“Comentamos que no se revictimice al menor, que cesen las filtraciones donde se dice que es adicto, que padece de sus facultades y ese tipo de cuestiones, también les hicimos saber las fallas en los protocolos, pedimos y que se esclarezca el caso. Nos interesa saber por qué están usando todo el aparato de Gobierno para que dos policías hablen y se defiendan.

“No sabemos si esa versión es la institucional, la personal de ellos. En fin, esperamos que pronto todo esto se arregle por el bien de la familia y sobre todo de Marco Antonio quien es el que más está padeciendo todo esto”, expuso Juan Martín Pérez, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) al salir de la reunión con los altos funcionarios de seguridad en la ciudad.

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