“Ha dado la sorpresa de que en el subsuelo de nuestra capital pueda desplantarse sin temores un gran rascacielos con todas sus galas”, publicó el 29 de abril de 1956 EL UNIVERSAL. (FOTO: Hemeroteca EL UNIVERSAL)
Redacción
Es un rascacielos único en la zona, con 44 pisos, fue entonces una obra ligera, un modelo de arquitectura híbrido, una estructura que, a la manera de una pirámide, guardaba mayor peso en la base y se hacía estrecha en los pisos superiores.. (FOTO: Juan Carlos Reyes García / EL UNIVERSAL)
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El ingeniero residente de la Torre Latinoamericana, Víctor Hugo Ariceaga Paredes, explica que son tres principios fundamentales los que sustentan al edificio: La flotación, el apoyo directo y la compensación de masas. (FOTO: Juan Carlos Reyes García / EL UNIVERSAL)
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Del 36 hasta arriba, en la llamada área turística, existen dos museos: el de la Ciudad de México, donde se exhiben fotografías de momentos clave en la historia de la capital junto a una serie de piezas prehispánicas encontradas durante la excavación del sitio. (FOTO: Juan Carlos Reyes García / EL UNIVERSAL)
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"El mirador recibe al año más de 500 mil visitantes. El año pasado fue récord. Se han ido incrementando los visitantes hasta llegar a cerca de dos mil personas diarias en promedio", comenta el director Pedro Fossas Alcocer. (FOTO: Juan Carlos Reyes García / EL UNIVERSAL)