Sacerdotes de Nuevo León se pronuncian contra el "fracking"

Expusieron que el fracking representa la última y más violenta forma de explotación de recursos naturales
Sacerdotes de Nuevo León se pronuncian contra el "fracking"
Foto: Especial
21/03/2018
18:26
David Carrizales / Corresponsal
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Monterrey, Nuevo León.- Un grupo de sacerdotes católicos de Nuevo León hizo un pronunciamiento contra la práctica de fractura hidráulica (fracking), para la extracción de gas shale, y exigieron al gobierno federal poner un alto a la entrega de territorios para dicho propósito.

En respuesta al anuncio de la apertura de licitaciones para la exploración y extracción no convencional de gas y petróleo, por parte de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, los párrocos, José Manuel Guerrero Noyola, Luis Eduardo Villarreal Ríos, Cosme Carlos Ríos, Guillermo Flores García y Rodolfo García, además del diácono permanente, Francisco Marroquín, expusieron que el fracking representa la última y más violenta forma de explotación de recursos naturales.

Afirmaron que la fracturación y explotación de un solo pozo en toda su vida útil, requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua, de ahí que “si consideramos que en la zona de Burgos-Picachos, que abarca parte de Nuevo León y Tamaulipas, se tiene programada la explotación de diez mil pozos y multiplicamos tal cantidad por 25 millones de litros que se consumen por pozo, obtenemos un consumo de 250 mil millones de litros de agua en cuatro años”.

Es decir, el consumo de 62 mil 500 millones de litros de agua por año que se utilizaría para el fracking, sería equivalente a dos mil 300 litros por segundo, suficientes para satisfacer una demanda adicional anual para más de un millón de personas de la zona metropolitana de Nuevo León.

Puntualizaron que el impacto de dicha práctica para la explotación de gas shale, se manifestaría en una disminución de agua disponible, contaminación de las fuentes del recurso hídrico por sustancias como metanol, benceno, tolueno, etilbenceno, y xileno, e incluso materiales radiactivos como el radón.

Agregaron que al menos el 25 por ciento de las sustancias utilizadas en dichas prácticas pueden causar cáncer y mutaciones; el 37 por ciento puede afectar el sistema endocrino; el 40 por ciento provocar alergias y el 50 por ciento podría dañar el sistema nervioso.

Otras afectaciones serían el desplazamiento de comunidades rurales; la emisión de gases que contribuyen al calentamiento global; sismos antropogénicos, entre otros, comentaron los sacerdotes nuevoleoneses.

Finalmente demandaron al gobierno federal seguir el ejemplo de países como Francia, Bulgaria, Alemania, Reino Unido, República Sudafricana, España, Suiza, República Checa , Austria, Irlanda del Norte, Italia y algunas regiones de Estados Unidos, en donde se ha prohibido de manera definitiva la práctica del fracking.

agv

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