Robo a tren. Nuevo giro de huachicoleros

Antiguas bandas de chupaductos ahora se dedican a bloquear el paso de ferrocarriles para hurtar los productos que trasladan de Veracruz a la capital del país
Modo de operación. Las bandas que se dedican al robo de ferrocarriles utilizan cierres angulares, barricadas o manipulan el cambio de vía para frenar a los trenes y así poder hurtar los artículos que transportan
18/10/2017
04:20
Puebla
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Los reductos de las grandes bandas del huachicol y sus bases sociales cambiaron de giro. La irrupción de fuerzas federales, en los territorios poblanos ocupados por los chupaductos transformaron el mapa delincuencial que hoy se enfoca al robo de mercancía transportado por tren.

En la ruta ferroviaria Veracruz-Ciudad de México, a la altura del estado de Puebla, hordas de ciudadanos bajo el mando de antiguos líderes del huachicol, atacan los trenes de la empresa Ferromex y con cierre de angulares, barricadas y manipulación del cambio de vía, hurtan decenas de toneladas de carga.

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Con un paso de 35 trenes al día por esa ruta, el robo a ferrocarriles aumentó en menos de un año, 114 por ciento; pero más allá de las pérdidas por el hurto de trigo, maíz, frijol de soya, electrodomésticos, llantas, vinos, licores, cemento y ropa, la mayor preocupación son los tanques con productos químicos provenientes de las petroquímicas asentadas en el puerto de Coatzacoalcos, Veracruz.

Con las acciones de las pandillas huachicoleras transformadas, pudiera generarse el descarrilamiento, por ejemplo, de tanques de propileno con una afectación directa del gas de tres kilómetro; y si se accidentara un cargamento de cloro la nube tóxica puede afectar cinco kilómetros a la redonda.

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“El problema que vemos es que aquellos que se dedicaban al huachicol se han ido al robo de trenes (…) y se necesita volumen de fuerza para atacarlos”, consideró la directora de Relaciones Gubernamentales de Ferromex y Ferrosur, Lourdes Aranda.

El gobierno del estado de Puebla, de manera conjunta con Ferromex, Ejército Mexicano, Secretaría de Marina y la Gendarmería Nacional, puso en marcha tres acciones inmediatas: la operativa, con el envío de agentes a las vías para retirar barricadas; la de inteligencia, para ubicar a líderes, bodegas y destino final de lo hurtado; y la jurídica, que busca dar seguimiento a las “escasas” denuncias penales presentadas por la compañía.

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“Algunos grupos locales han emigrado ahora hacia el robo de tren, en Tuzuapan y Cañada Morelos, no se nos ha expandido a otra área, es muy focalizado y bien identificado y lo estamos combatiendo con estrategia y planeación”, dijo el secretario de Seguridad Pública estatal, Jesús Morales.

A base de golpes migra el huachicol

Desde febrero pasado, cuando tomó protesta como gobernador Antonio Gali, inició una feroz lucha contra las bandas del huachicol, es decir contra aquellos que se dedicaban al robo de hidrocarburo en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Las bandas que operaban en territorio poblano, habían generado un mayor daño en las estructuras sociales. Los tentáculos de la actividad ilícita permearon en poblados enteros donde su modus vivendi era el robo y venta de gasolinas.

En los municipios del llamado “Triángulo Rojo” (Tepeaca, Tecamachalco, Quecholac y Palmar de Bravo), los pobladores no dudaban en atacar a militares, policías federales y estatales para impedir el decomiso de vehículos y producto obtenido de manera ilegal.

El huachicol comenzaba a extenderse a otras zonas como Amozoc, San Martín Texmelucan y Ciudad Serdán, pero fueron enviados cientos de agentes castrenses, navales, de gendarmería nacional y de la Policía Estatal, quienes han desplegado mil 446 operativos y detenido a 662 personas presuntamente involucradas en el robo de combustible, entre ellos a principales cabecillas.

Han sido descubiertas y selladas en territorio poblano 774 tomas clandestinas en ductos y el Grupo de Coordinación Puebla Segura, reportó el decomiso de 2 mil 234 vehículos utilizados por los chupaductos y la recuperación de 4 millones 69 mil 159 litros de combustible robado.

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Para el secretario de Seguridad Pública estatal, Jesús Morales, el aumento en el robo a trenes se debe al combate frontal a las bandas de robo de hidrocarburo, pues han logrado disminuir en 50% la incidencia del este ilícito y por tanto los pequeños grupos que quedan han cambiado su giro.

“Lamentablemente nos enfrentamos a pequeños grupos y a ciudadanos que son manipulados por esos líderes”, afirma en entrevista con EL UNIVERSAL.

Los reportes de inteligencia de diversas áreas, encontraron que mujeres, jóvenes y niños, como sucedía con el huachicol, han sido manipulados para fungir como escudos humanos cuando hay intervenciones policiacas en zonas de saqueos a trenes.

“Cuando llegamos nos encontramos a mujeres, jóvenes y niños desarmados que no agreden a la autoridad y debemos privilegiar a los derechos humanos (…) pero ahora ya hemos hecho detenciones, nos hemos puesto de acuerdo con la empresa que nos avisen antes que pase el tren y quitar barricadas e impedir que lo detengan”, señaló el funcionario estatal.

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El otro negocio del “huachicol”

De los 10 mil kilómetros de vías férreas que opera Ferromex y Ferrosur en el país, el 67% de los hurtos ocurren en los 450 kilómetros de la ruta que atraviesa por Puebla, entidad que en menos de tres meses pasó del quinto al segundo lugar en incidencia del ilícito.

Las estadísticas oficiales de la empresa, revelan que durante el 2016 tuvieron un total de 208 ataques al tren (no en todos hubo hurtos), pero entre enero y septiembre del 2017 la cifra llegó a los 507 en territorio poblano.

Para la directora de Relaciones Gubernamentales de Ferromex y Ferrosur, Lourdes Aranda el incremento en el robo a ferrocarriles de carga también tiene que ver con la conversión de huachicoleros.

La alta incidencia de ataques, que van desde barricadas hasta robos “espectaculares” con la formación en hilera de cientos de autos, la compañía contrató a 500 guardias con un costo anual de 130 millones de pesos, implementó equipo de alta tecnología, drones, cámaras, se reforzaron locomotoras, tolvas e incluso equipo anti balas, pero ni así han logrado contener a los delincuentes.

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En septiembre del 2016 tuvieron 16 ataques, pero en septiembre del presente año fueron 137.

“El gran problema con estos asaltos, es que los trenes contienen químicos peligrosos, si bien se tienen todas las medidas de seguridad y los niveles más altos del mundo, pudiera haber un accidente por bloqueos”, alerta.

El Complejo Petroquímico Proyecto Etileno XXI de Braskem e Idesa (asentado en Coatzacoalcos, Veracruz), la mayor productora de resinas termoplásticas y líder en América, utiliza esos trenes y la ruta para transportar polietileno de Alta y Baja Densidad.

“Se han dado robos espectaculares donde camionetas se formal al largo del tren y roban polietileno que es revendido para hacer productos como cubetas, escobas y para almacenar comida”.

El Gobierno estatal, ante la alerta que emitió la compañía, creó dentro del Grupo de Coordinación Puebla Segura, un subgrupo que analizó el problema y generó las tres estrategias, pero sobre todo se pidió a la compañía avisar las horas del paso del tren para implementar operativos de retiro de barricadas, contención y denunciar los hechos penalmente, porque “no ha habido muchas denuncias”.

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