Nuevo obispo de San Cristóbal de las Casas iniciará su ministerio el miércoles

Rodrigo Aguilar Martínez, ex obispo de Tehuacán, Puebla, será el obispo número 48 que llega a la diócesis luego de que el papa Francisco aceptará la renuncia de Felipe Arizmendi Esquivel, solicitada por cumplir 75 años de edad
Foto: Fredy Martín / EL UNIVERSAL
01/01/2018
16:35
Fredy Martín Pérez / Corresponsal
San Cristóbal de las Casas, Chis.
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Dos años y siete meses después que Felipe Arizmendi Esquivel presentó su renuncia como obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, este miércoles 3 de enero se llevará a cabo la ceremonia de entrega del báculo pastoral a Rodrigo Aguilar Martínez.

Aguilar Martínez, quien fuera obispo de Tehuacán, Puebla, será el obispo número 48 que llega a la diócesis de San Cristóbal de las Casas, fundada el 19 de marzo de 1539 y que un año después tuvo como primer prelado a Juan de Ortega.

El pasado 3 de noviembre, el papa Francisco aceptó la renuncia de Arizmendi Esquivel después que la solicitó luego de que el 1 de mayo del 2015 cumplió 75 años de edad, como lo indican las normas de la Iglesia católica.

Por lo anterior, Rodrigo Aguilar iniciará el próximo miércoles su ministerio episcopal en la diócesis de San Cristóbal de las Casas.

El obispo Felipe Arizmendi Esquivel dio a conocer que Aguilar Martínez será recibido a las 11 de la mañana en la iglesia de Guadalupe.

La canciller de la diócesis, María del Refugio Esparza, le dará la bienvenida, para luego continuar con la peregrinación hacia la plaza central de la ciudad, donde se llevará a cabo la ceremonia de la entrega del báculo pastoral.

Arizmendi Esquivel ha estado en Chiapas por 27 años: nueve como obispo de Tapachula, donde llegó el 7 de marzo de 1991, y 17 años en San Cristóbal de las Casas, diócesis a la que arribó el 1 de mayo del 2000.

A su llegada, Arizmendi Esquivel dijo que no venía “a competir, ni destruir, sino a complementar” el trabajo de su antecesor, el obispo Samuel Ruiz García, fallecido en la Ciudad de México el 24 de enero del 2011.

Comentó que Ruiz García, “abrió caminos que habían sido inspirados por el Espíritu Santo en el Concilio Vaticano II”.

Y además, “luchó arduamente, con persecuciones, por la defensa y la dignidad de los pueblos originarios, para que se respetaran sus derechos. Promovió la paz, siempre con el cimiento de la verdad y la justicia. No se debe perder su herencia pastoral”.

Señaló que desde su nombramiento como obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, no llegó a destruir el proceso que llevaba la diócesis bajo la responsabilidad de Ruiz García, “como muchos temían o esperaban”.

Ratificó el III Sínodo Diocesano, aprobado poco tiempo antes por su antecesor.

Además “me esforcé para que todos continuáramos el camino de ser una Iglesia autóctona, liberadora, evangelizadora, servidora, en comunión y bajo la guía del Espíritu Santo, en opción preferencial por los pobres. Esto lo plasmamos en el Plan Diocesano de Pastoral”.

Su servicio fue completar la atención pastoral “a lo que los signos de los tiempos fueran indicando, y que son retos actuales para la diócesis, como la migración, interna y externa, las traducciones bíblicas y litúrgicas a los idiomas indígenas, la consolidación del diaconado permanente”.

Trabajó en la promoción de la mujer, la evolución global de la niñez y la juventud, la pastoral urbana, la organización de los catequistas de comunidades, la promoción de vocaciones religiosas y sacerdotales, la renovación del Seminario Diocesano, la pastoral de las familias, la evangelización por los medios de comunicación.

El obispo originario de Zinacantepec, Estado de México, pidió perdón por sus deficiencias y dijo que “llevaré siempre en mi corazón a estas dos amadas diócesis de Chiapas, (Tapachula y San Cristóbal) cada cual con su historia y sus realidades tan diferentes”.

Arizmendi Esquivel regresará a Toluca donde se dedicará a la confesión de fieles católicos, a partir de esta semana.

afcl

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