“Me siento feliz de poder ayudar a los demás”

Blanca donó su cabello para pelucas que usarán personas que padecen cáncer
Blanca donó su cabello para pelucas que usarán personas que padecen cáncer
07/12/2017
04:01
Xóchitl Álvarez / Corresponsal
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Ciudad Valles. Blanca Nayeli, de 12 años, llegó a clases con nuevo look; sus compañeros se quedaron con “el ojo cuadrado”; “¡se cortó el cabello”!; ¡¿por qué te lo cortaste?!”, preguntó su maestra de Informática. “Lo doné para una peluca, para una persona con cáncer”, respondió.

El domingo, la menor se dirigía a la zona Centro con su madre cuando observó un puesto que anunciaba cortes para pelucas oncológicas; entonces, dice, se le vino a la mente Luis Ángel, de cuatro años, hermanito de su mejor amiga, que hace dos años se quedó sin pelo por el cáncer. “Voy a donar”, le dijo a su mamá.

En la fila había al menos 70 mujeres de diversos municipios, entre ellas seis niñas con sus madres.

Nayeli tenía el pelo hasta la cintura, al retirarse le llegaba a los hombros; donó 15 centímetros.

“Hay que ayudar, a nosotros nos vuelve a crecer, otras personas lo necesitan”, comenta.

Virginia Chávez, madre de Nayeli, dice sentirse contenta y orgullosa por la labor de su hija, quien está muy motiva y ha sido reconocida en la escuela Secundaria General número 3, Tierra y Libertad, donde su maestra de primer grado —comenta— la puso como un ejemplo de amor a los demás, y sus compañeros le dieron aplausos. “Me siento bien, contenta”, dice la menor.

Fortalece autoestima. Esperanza Meraz, de 42 años, se quedó sin cabello a causa de las quimioterapias a las que ha sido sometida por un cáncer de mandíbula, fue la primera paciente del Hospital General de Ciudad Valles con una peluca hecha con pelo natural; hasta hace tres semanas la mujer se cubría la cabeza con una boina, hoy se le ve con una peluca de cabello castaño oscuro. La mujer, vecina del municipio de Tanquián, madre de tres hombres de 2, 12 y 18 años de edad, afirma que la peluca le ayudó a recuperar la autoestima, porque “sin pelo siente uno que no vale nada, se siente vergüenza”.

En la husteca potosina se estima que 47 mujeres, víctimas de cánceres —principalmente de mama y cervico-uterino—, pudieran requerir una peluca, pero a la fecha hay 10 pacientes en lista de espera.

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