La lucha armada contra la delincuencia sigue en Michoacán

El 13 de enero del año 2014, Héctor “Teto” Zepeda Navarrete, encabezó a un grupo de autodefensas en el municipio de Coahuayana
02/11/2017
04:23
Carlos Arrieta / Corresponsal
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Tan sólo dos días antes de que el gobierno federal firmara el acuerdo para la Seguridad y el Desarrollo para Michoacán que encabezó Alfredo Castillo Cervantes, hoy titular de la Comisión Nacional de Deporte, el Consejo General de Autodefensas y Guardias Comunitarias, daban a conocer la noticia de que un pueblo más se levantaba en armas.

El 13 de enero del año 2014, Héctor “Teto” Zepeda Navarrete, encabezó ese grupo de autodefensas en el municipio de Coahuayana, aunque, a decir de él mismo, la lucha civil armada aún continúa, “hasta que no veamos en la cárcel a todos los templarios”.

La decisión de “Teto” Zepeda fue detonada por el asesinato de su hermano Julio, quién fue atacado por un grupo de sicarios al servicio del cartel “Los Caballeros Templarios”, por lo que tomó la presidencia municipal de ese lugar ubicado en la región de la Sierra-Costa michoacana.

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Contrario a otros casos, para Héctor Zepeda ha sido imposible regresar a las actividades que hasta antes de levantarse en armas realizaba junto con su familia: compra-venta de autopartes y a la mecánica automotriz.

Si bien su familia ha conservado el negocio, en el caso de “Teto Zepeda” ha tenido que contratar personas que se encarguen de administrarlos y atenderlos, pues pasa la mayor parte de su tiempo fuera de casa y al frente del cuerpo de seguridad.

Ahora, institucionalizados como Fuerza Rural, los autodefensas de Coahuayana se mantienen al frente de la seguridad de ese municipio colindante con el estado de Colima y, a decir de “Teto Zepeda”, esta lucha no tiene fin.

Héctor Zepeda, es un empresario dedicado a la compra venta de autopartes y a la mecánica automotriz, pero tuvo que dejar su vida para salvaguardar la de los cerca de 14 mil 500 habitantes de ese municipio colindante con el estado de Colima.

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Zepeda, lamenta que tengan que hacer el trabajo de las autoridades de seguridad que acusa, han hecho caso omiso de las demandas ciudadanas, por lo que han contenido, incluso, como autodefensas, a los templarios que huyeron hacia el estado de Colima, su más peligroso lindero territorial.

“Pues allá están en El Chanal, Colima; allá es donde los alojó el gobernador de ese estado (Mario Anguiano Moreno) a todos los desplazados de los templarios, los que huyeron de aquí cuando inició el movimiento de autodefensas: el Carmelo y el Honorio Núñez Vargas (‘El Siete y el Cinco’ respectivamente) y Federico González Medina “El Lico” quien fue expulsado junto con sus sicarios y toda su familia  de delincuentes”, recordó Héctor Zepeda.

Héctor Zepeda Navarrete, concedió una entrevista para EL UNIVERSAL, al pie del monumento que levantaron en memoria de su hermano Julio, sobre la principal avenida de la cabecera municipal de Coahuayana.

El líder de las autodefensas estuvo acompañado de su cuerpo de seguridad e incluso de las autodefensas de Aquila, que al igual que ellos, fueron institucionalizados como corporación policial, sin dejar a un lado su lucha civil armada que ha mantenido estos municipios con una tasa cero de criminalidad en referencia a la media nacional.

¿Quién eres?

Yo soy Héctor Zepeda Navarrete, soy hermano de Julio, el iniciador de esta lucha de aquí de Coahuayana. Yo me dedicaba a vender partes de automóviles, somos de oficio mecánicos, ese es nuestro trabajo aquí, ahorita los voy a llevar a que vean el taller de mi hermano, la refaccionaria de mi hermano, mi yonker, mi negocio, ahí vamos a ver para que vean a lo que nos dedicábamos nosotros…, pues vámonos, vámonos para que vean…   

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Héctor, en tu caso, a diferencia de otros fundadores ¿has podido retomar actividades que anteriormente hacías antes de que se levantaran en armas?

En lo que compete a nosotros aquí en los municipios de Chinicuila, Aquila y Coahuayana, pues nosotros no podemos retomar aquí o reintegrarnos a nuestros trabajos que teníamos anteriormente. Si los tenemos…, tenemos nuestra gente que trabaja con nosotros ahí, en los empleos, como yo tengo mi Yonker, mi taller, ahí tenemos nuestros trabajos, ahí sigue igual, la gente trabajando, pero no podemos dedicarnos a nuestro trabajo de lleno.

Tenemos que seguir dando la seguridad, tenemos que seguir luchando, porque esta lucha no termina aquí, esta lucha todavía sigue, todavía no podemos decir, esto va a quedar atrás y vamos a seguir ya tranquilos como si ya esto hubiera pasado como darle una vuelta a una página, esto no es así. Nosotros tenemos aún a todos los personajes que nos hicieron mucho daño, todavía la mayoría están libres, entonces no podemos dejar esta lucha que iniciamos nada más para.., la lucha de nosotros fue y seguirá siempre siendo para vivir en paz y para que todas las gentes de nuestros municipios vivan tranquilos sin pendiente de nada.

¿Por qué es tan importante para ti este lugar donde te encuentras  ahorita con más líderes de autodefensas?

Este lugar es importante porque aquí si ven, aquí esta es la escultura de mi hermano Julio Cesar Zepeda Navarrete que fue uno de los iniciadores de este movimiento de autodefensas. Este era el cambio que quería; mi hermano fue el que inició toda esta lucha, fue la gota que derramó el vaso; el principio del movimiento fue la muerte de mi hermano.

¿Es decir te encuentras igual a como te encontrabas hace tres años; las condiciones no han cambiado?

Aquí no ha cambiado, aquí la lucha siempre…, siempre hemos estado luchando las 24 horas del día, siempre, siempre, siempre…, estamos en la frontera del estado de Colima. Todos sabemos cómo está el estado de Colima. El estado de Colima pues desgraciadamente se vive una inseguridad igual a como la vivíamos hace tres años y medio aquí en Coahuayana…, aquí en Michoacán.
¿Héctor si bien ustedes son autodefensas y se han institucionalizado aquí en Coahuayana y han trabajado para la comunidad?

Claro que sí, nosotros hemos luchado y seguiremos luchando como desde que empezamos desde el principio, estamos por servir a nuestros pueblos a nuestra gente y yo creo que se ha demostrado con hechos como vivimos aquí en el municipio de Coahuayana y en Aquila y en Chinicuila. Se vive una paz, una tranquilidad, la verdad que es envidiable para los demás estados.

¿Qué te ha dejado ser uno de los 7 principales fundadores de acuerdo a la historia de levantamiento de armas de los pueblos en Michoacán de los grupos de autodefensas?

Pues me ha dejado una…, pues al principio fue muy triste lo que pasó de mi hermano, nosotros cuando iniciamos esto, nunca pensamos que nos iba a pasar, que nos iban a quitar a mi hermano. Nosotros nos empezamos a organizar para levantarnos en armas en contra de los delincuentes…, ha sido una lucha muy dura…, muy dura, porque lejos; bueno ha sido muy dura porque, hemos tenido un gran logro, hemos tenido una gran tranquilidad en nuestros pueblos y gracias a toda la gente que tuvo el valor de agarrar un arma…, de levantarse en armas en contra de los delincuentes. Ha sido una lucha muy dura porque el gobierno, hasta ahorita no ha reconocido, este gran trabajo que se ha hecho y que se ha logrado  porque este trabajo se ha hecho por gente del pueblo, no se ha logrado por otras personas, se ha logrado esta tranquilidad y esta paz y esta lucha…, se ha logrado gracias a la gente que tuvo el valor de agarrar un arma. Ese es el orgullo nosotros nos sentimos orgullosos de que esta paz se le debe a la misma gente de nuestro pueblo que tuvo el valor y que ahorita se han manejado, hemos estado todos, pues tranquilos. Vivimos tranquilos, vivimos con muchas carencias pero gracias a Dios que hasta ahorita hemos estado luchando por el bien de nuestra familia.

A tres años y medio de su levantamiento en armas, tanto Héctor Zepeda como los demás integrantes de las autodefensas, solo esperan el momento en que llegue una autoridad estatal o federal “que haga bien su trabajo y que nos permita regresar a disfrutar de nuestras familias y de nuestros trabajos”, concluyó enfático.
 

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