Inician nueva etapa de protesta contra presa en Jalisco

Tras dos años de trabajo los opositores a la obra de El Zapotillo, en Cañadas de Obregón, se han constituido en la Alianza Cívica Alteña en la Defensa del Agua
05/10/2017
17:54
Raúl Torres / Corresponsal
Jalisco
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Habitantes, productores agropecuarios, organizaciones civiles y religiosas de Los Altos de Jalisco iniciaron una nueva etapa de oposición a la presa El Zapotillo, en el municipio de Cañadas de Obregón, y en el trasvase de agua a la ciudad de León. 

Tras dos años de trabajo se han constituido en la Alianza Cívica Alteña en la Defensa del Agua (Alcada) y su argumento contra este proyecto de los gobiernos estatal y federal apela a que “no se puede dar lo que no existe, no hay agua en la cuenca”.

Su postura es avalada por el Observatorio Ciudadano del Agua, organismo creado por el Gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, que aglutina académicos y organizaciones expertas en materia hídrica, que ha refutado con datos técnicos el estudio contratado por el gobierno del estado a la Oficina de las Naciones Unidas para Proyectos y Servicios (UNOPS) y con el cual se intenta justificar la decisión de elevar la cortina de la presa de 80 a 105 metros.

“Nuestras posturas son tres: no a la presa a más de 80 metros, que es como está ahora; no a la inundación de los pueblos: Temacapulín, Acasico y Palmarejo; y no al trasvase de Los Altos a la ciudad de León, Guanajuato”, señaló Paloma Macías, coordinadora general de Alcada.

Indicó que los estudios realizados por los académicos del Observatorio Ciudadano del Agua, y cuyos resultados han sido respaldados tanto por la Universidad de Guadalajara como por el ITESO, establecen que el trasvase de agua de la cuenca de Los Altos para la ciudad de Leon y el uso del agua de la presa El Zapoillo para abastecer a la ciudad de Guadalajara, prácticamente convertirían la región en un desierto y con ello se perdería toda la producción agropecuaria.

Datos del gobierno federal indican que en 2016 la región de Los Altos de Jalisco produjo 12.4% de la leche que se consumió en todo el país, 48.3% del huevo, 26.8% de la carne de cerdo, 11.7% de la carne de bovino y 16.4% de la carne de ave.

Macias recordó que desde 2013, la Comisión Nacional del Agua declaró una veda en la región debido a la sobre explotación de los mantos acuíferos subterráneos, por lo que cuestionó que ahora se quiera sacar agua de la misma cuenca para llevarla a León, donde se le daría un uso industrial.

Denunció que las autoridades han presionado a las personas que se oponen al trasvase y a la construcción del acueducto, “Les hacen inspecciones a los pozos, los multan, les dicen que si no venden las tierras (para el acueducto) los van a expropiar, es intimidación maquillada de asesoramiento”.

Por su parte, el abogado Alejandro López, asesor jurídico del Ejido Agua de Obispo, que se amparó contra la construcción del acueducto y obligó a que el trazo se modificara, señaló que el gobierno de Jalisco maneja un doble discurso, pues mientras dice que defenderá el agua para el estado, es quien combate jurídicamente el amparo del ejido.

Además, señaló que, en el juicio de amparo, la administración estatal nombró como sus peritos a cinco personas que están en su nómina, cuando se supone que deben ser imparciales.

En tanto, José Antonio Gómez Reyna, académico de la Universidad de Guadalajara y responsable del área técnica y científica del Observatorio Ciudadano del Agua, consideró que el estudio de la UNOPS es una aberración, porque en síntesis reconoce que en la cuenca no hay agua pero avala la presa.

“Las universidades pues sí estamos preocupadas con relación a lo que viene siendo un proyecto de negocio, no de sustentabilidad”, dijo.

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