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Incertidumbre por crisis de la basura

Colocaron los desechos de la capital en predio irregular, ante la falta de un basurero fijo
07/10/2017
01:26
Arturo de Dios Palma
Chilpancingo
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Luego de la crisis de basura que padeció Chilpancingo durante seis días, y que dejó inundadas las calles con más de mil 200 toneladas de residuos sólidos, el gobierno estatal ofreció una resolución ”momentánea” que involucra un predio irregular y la omisión de medidas ambientales y sanitarias.

El gobierno estatal informó que desde este jueves de octubre y durante cuatro días más, las toneladas de basura serán vertidas en el predio conocido como Los Astudillos, que es propiedad de Ángel Astudillo Navarrete; sin embargo, las autoridades no dieron cuenta de un proyecto que aporte soluciones a largo plazo y resuelva las dudas acerca del destino final de los desechos. Sobre el uso del predio, la Procuraduría de Protección Ecológica del Estado de Guerrero (Propeg) precisó que no tiene suficiente información y confirmó que no se realizaron los estudios ambientales necesarios para medir si existen daños a los mantos acuíferos, flora o fauna, tras el escurrimiento de los lixiviados.

José Pérez Victoriano, titular de la Propeg, indicó que el ayuntamiento de Chilpancingo no le informó sobre esta medida ni sobre el predio que sería utilizado para resolver la crisis.

El jueves 5 de octubre, 15 camiones contratados por el gobierno central iniciaron la limpia de las calles y tras la labor, el subsecretario de finanzas, Tulio Pérez Calvo, resolvió que fueron recogidas cerca de mil 200 toneladas que cubrían las avenidas.

El origen del problema. El último viernes de septiembre, el gobierno de Eduardo Neri en Zumpango decidió cerrar el paso a los carros recolectores del ayuntamiento y camionetas particulares que recogían la basura en la capital y la trasladaban al basurero conocido como El Platanal.

Los gobiernos locales habían acordaron mover los residuos durante seis meses, pero el plazo venció en agosto y los vecinos presionaron al alcalde de la comunidad, Pablo Higuera, para que detuviera el traslado. Se quejaron de que en la localidad apenas se generen 40 toneladas de basura diarias, pero tienen que aceptar 300 de la capital y padecer malos olores.

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