Cada día se registra un promedio de 14 ataques a trenes y vías férreas en el país, afirma Lourdes Aranda, vicepresidenta de Relaciones con Gobierno y Comunicación de Ferromex. Añade que durante el presente año suman mil 986 denuncias en ese rubro.

Señala que, en los primeros cinco meses del año, los estados con mayores ataques a trenes son Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y Veracruz.

En territorio veracruzano suman siete sabotajes, el más grave ocurrió el pasado fin de semana en el municipio de Orizaba.

Aranda urgió a reforzar la presencia policial en los principales tramos ferroviarios del país para frenar los ataques a trenes, que derivan en robos, sabotajes y descarrilamientos.

“Estamos en contacto frecuente y tenemos el apoyo de la Secretaría de la Defensa, Marina, Gendarmería. Lo que sentimos es que se requiere, por el nivel que están tomando los acontecimientos, más personal, elementos y más inteligencia”, dijo.

En entrevista con EL UNIVERSAL, también pidió a la Procuraduría General de la República (PGR) y a las fiscalías estatales impedir que los responsables de estos ataques queden en libertad. “A los fiscales y a la PGR [les decimos que] necesitamos que la gente entre a la cárcel y que no sigan cometiendo estos actos”, exhortó.

Si bien reconoció que el año pasado se encendieron las alertas por robos a trenes en Puebla, ahora su preocupación es Veracruz, por los sabotajes que iniciaron desde el pasado 28 de abril y que suman siete, sin que se reportaran robos de mercancía.

“En Veracruz, el problema de ataques a las vías de comunicación por parte de la delincuencia es que están manipulando las vías o buscando descarrilarlos [los trenes]”, lamentó.

El pasado fin de semana un accidente de trenes provocado por un presunto sabotaje en Orizaba dejó 17 vagones descarrilados y más de siete personas heridas.

Los informes policiales revelaron que los hechos ocurrieron aproximadamente a las 4:30 horas, cuando grupos delincuenciales presuntamente sabotearon los frenos de una locomotora para tratar de robar su carga, lo que provocó el choque de dos trenes en el municipio de Orizaba, en la zona montañosa central de Veracruz.

Y tras las declaraciones del gobernador de esa entidad, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, de negar cualquier acto de sabotaje, la directiva  de Ferromex pidió dejar atrás la controversia de si se trata o no de un acto de esa índole.

Para la empresa y sus técnicos, expuso Aranda,    es evidente que sí hubo un sabotaje, pero es necesario trabajar para que ahora que es reabierta la ruta de Veracruz-Puebla-Ciudad de México se otorguen las garantías suficientes de seguridad.

“Deberíamos superar este tema y trabajar para que ahora que se reanude la reactivación del corredor haya seguridad”, indicó.

Por su parte, el delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, Luis Exsome Zapata, demandó a las autoridades de los tres niveles frenar el robo ferroviario.

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