Conmemoran en Oaxaca el Día Nacional de las Personas Sordas

Niños, jóvenes, adultos y ancianos con discapacidad auditiva realizaron una caminata por calles del centro de la capital de Oaxaca, durante la cual pidieron no ser discriminados y una sociedad más incluyente
Foto: Mario Arturo Martínez
28/11/2017
20:58
Christian Jiménez/Corresponsal
Oaxaca de Juárez, Oax.
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Para hacer visible a su comunidad en el Día Nacional de las Personas Sordas, instaurado desde hace 150 años, personas con discapacidad auditiva encabezaron una calenda por calles del centro de la capital de Oaxaca.

El día para las personas con discapacidad auditiva se instituyó para conmemorar que en 1861, Benito Juárez decretó el establecimiento de la Escuela Nacional para Sordos en la capital del país; la apertura del espacio incluyente quedó sentada en el Diario Oficial de la Federación.

En Oaxaca, se conoce como calenda a un recorrido que se realiza a pie, al ritmo de música de banda que entona sones regionales; la banda camina al frente mientras que marmotas o monos de calenda, que son representaciones humanas de gran tamaño, se mueven al ritmo de la música.

Aunque la mayoría de quienes conformaron el grupo no escuchaban la música y por ende no podían bailar, caminaron con entusiasmo y saludaban a aquellos que a su paso les tomaban fotografías y videos.

No hubo baile y tampoco mezcal, en esta caminata participaron niños, jóvenes, adultos y ancianos, quienes con carteles pidieron: “no me discrimines”, mientras saludaban a quienes los observaban, haciendo con sus manos el símbolo universal del amor.

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Sociedad incluyente

Para propiciar una sociedad que incluya a las personas con discapacidad auditiva, desde junio pasado, Naivit Santiago, Maribel Calderón y Eunice Mendoza suman esfuerzos para capacitar a profesionistas para otorgar una atención digna a la población sorda a través del colectivo “Leiten”, que en alemán significa liderar.

De acuerdo con datos de la propia organización, en Oaxaca hay 200 mil personas sordas y tan sólo cinco traductores certificados en lenguaje de señas; ante la estadística, la necesidad de dar acceso a la comunidad de sordos fue apremiante.

Desde su creación, Leiten se dedica a capacitar en lenguaje de señas mexicano a personas sordas; sin embargo, el público objetivo son los miembros de los diferentes sectores sociales que ofrecen productos o prestan servicios, a fin de lograr una sociedad incluyente que tome en cuenta a los oaxaqueños con discapacidad auditiva.

Para aprender el nivel básico del lenguaje de señas, se requiere asistir a un módulo de 40 horas, divididas en tres meses, generalmente, en horario sabatino. Cada curso tiene una cuota de recuperación de dos mil pesos, pero si se trata de padres de familia que quieren aprender a comunicarse con sus hijos con ese tipo de discapacidad, las clases son gratis.

El curso completo se divide en tres niveles trimestrales, básico, intermedio y avanzado. “La convocatoria está abierta a todo el mundo… todo el mundo que quiera ayudar y conocer el mundo de los sordos, es bienvenido”, recalcan; no obstante, parte de los objetivos es capacitar psicólogos que puedan coadyuvar apoyar a las personas con sordera.

Las clases son impartidas por la traductora Eunice Mendoza y además, cuentan con la participación de tres personas sordas, quienes apoyan en el proceso a los estudiantes y los ayudan a perfeccionar sus conocimientos.

Entre los planes a futuro se encuentra la capacitación a profesionistas de diversos sectores como doctores, abogados o psicólogos, a través de cursos con lenguaje especializado.

Aunque los conocimientos básicos se transmiten en un periodo corto, para perfeccionar el lenguaje de señas es necesaria la actualización constante, pues con la modernidad y la tecnología, palabras como “Whatsapp” se incluyen en las enseñanzas para facilitar la comunicación.

Para quienes forman parte de Leiten, éste es un factor importante debido a que muchas de las personas con discapacidad auditiva, son jóvenes. “Va surgiendo la tecnología y la lengua se va actualizando, los neologismos también se traducen a señas e incluso algunos términos en inglés que también se usan en español”, comentan.

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Visibilizar lo invisible

Para las integrantes de Leiten, el compartir sus conocimientos en lenguaje de señas mexicano es una obligación, pues ello cambiaría por completo la realidad que vive una persona con discapacidad auditiva, que históricamente ha permanecido invisible.

“Queremos que la inclusión sea una realidad; hasta el momento hemos logrado capacitar a 22 personas entre psicólogos, médicos, maestros y otros profesionistas, con el objetivo de lograr visibilizar la vulnerabilidad de las personas que viven con discapacidad auditiva”, señala Maribel.

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Sin acceso a la educación

Los niños con discapacidad auditiva desarrollan procesos de aprendizaje similares a los que pueden oír; sin embargo, los procesos de enseñanza deben estar fortalecidos con elementos didácticos como dibujos y actuaciones, para después instruirlos en lenguaje de señas.

“Hay niños que pueden mover los labios, que pueden hablar, aunque no escuchen, porque el que estén sordos, no necesariamente implica que estén mudos”, indica Maribel y precisa que el término correcto es “sordos” y no “sordomudos”.

Pese a las capacidades de los niños, quienes en su mayoría asisten a escuelas regulares, son los maestros los que no cuentan con la preparación necesaria para acompañar a los niños con discapacidades auditivas a través de sus procesos de aprendizaje, afirma.

“En las escuelas hay uno o dos niños con sordera o discapacidad visual”, añade. Para Naivit, el que los profesores y servidores públicos se capaciten, es de vital importancia, toda vez que del total de la población sorda, sólo el dos por ciento ha culminado la educación básica, ante la falta de oportunidades.

Las integrantes de Leiten comentan que en el marco del Día de la Discapacidad, que se conmemora el 3 de diciembre, el 16 de diciembre planeaban una venta en apoyo de los discapacitados que elaboran productos para subsistir, pero el municipio pide una cuota elevada para asignar un espacio a la actividad. La situación persiste en las dependencias que se niegan a proporcionar apoyo a las diferentes situaciones que enfrentan las personas con sordera, entre éstas el sistema DIF, que en repetidas ocasiones se ha negado a otorgar intérpretes. “El apoyo es nulo, sólo se organizan y apoyan entre ellos”, lamentan.

afcl

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