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Bruno Mars vale su peso en oro

Es un cantante que brilla por su presencia: tiene una fortuna de 110 millones de dólares y ha conseguido 84 premios. Hoy y mañana se presenta en el Foro Sol de la CDMX
liustración: ROSARIO LUCAS
02/02/2018
00:03
Erika Monroy
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A él le gusta el bling, bling y que la cosa brille a su máximo esplendor. Así es como siempre anda custodiado por joyería dorada, anillos, cadenas, relojes y hasta los lentes de sol en un ostentoso oro de 24 quilates. Brillar es algo a lo que está acostumbrado Bruno Mars, porque desde niño se dedicó a imitar a Elvis Presley en atuendos abrillantados.

Desde entonces, el hawaiano se ha dedicado a lo único que sabe hacer bien, “cantar y bailar, no soy bueno en nada más”, ha dicho en algún momento. En menos de ocho años, —como solista— ha conseguido más o menos 110 millones de dólares para su cuenta bancaria.

Con ritmos que lo hacen sentir orgulloso de ser tocados en un antro (por aquello de que están buenos para la bailada) y algunas canciones cursis (nivel: propuesta de matrimonio), Mars ha sido comparado con lo que Michael Jackson hizo en su vida musical.

Ahora es considerado parte de la realeza del pop, por aquello de que tiene varios números uno en las listas de las canciones más escuchadas en la radio, los boletos para sus conciertos se agotan a las horas de salir a la venta, gana seis premios Grammy, entre otras hazañas.

“Soy de otro mundo”, siempre fue la explicación para su nombre artístico. Durante sus inicios dedicó sus letras y su conocimiento a otros artistas. “Soy un estudiante de música, produje para muchos otros artistas con géneros tan distintos que tuve que aprender de todos”, comentó en una entrevista para Skavlan.

Los exquisitos de la música se indignaron en 2014, porque fue elegido para hacer el show del medio tiempo del Super Bowl. Con dos discos en aquel momento, Peter Gene Hernandez ocupó el lugar que, hasta ese momento, estaba destinado para artistas con un legado musical más extenso.

“El mañana no está asegurado, así que lo tomé y dije que sí”, le dijo a Ellen Degeneres. Fue así que con tan sólo 13:06 minutos hizo que su música fuera escucha por aquellos que no lo conocían, por aquellos que ya eran fans y por aquellos que lo odiaban y menospreciaban.

“Algún día escribirás una canción que todos quieran escuchar”, dijo en la misma conversación con la conductora. ¿Quién no querría escuchar que le gustas así como eres? Así fue como el treinteañero consiguió convencer a los escuchas.

En octubre de 2010 presentó el disco que lo lanzó al mundo. “Tan joven y frágil”, dice de sí mismo en aquella época, cuando tenía 24 años. Venía de haber hecho que B.o.B., Travie McCoy se hicieran un hit con canciones como “Nothin' on you” y “Billionaire”. Lo mismo haría con Sugababes, Adele, Justin Bieber, Flo Rida, Cee Lo Green y Taemin, integrante del grupo SHINee.

Las canciones no siempre son tiernas baladas, hay otras que han encontrado la sensualidad para sonar candentes y unas más, son simplemente políticamente incorrectas para los tiempos de ahora.

 

Más de 57 millones de seguidores en Facebook, 40 millones en Twitter y casi 20 en Instagram son una muestra del universo que gusta de la visión de Mars. Según Celebrity Net Worth su gira 24K Magic, que llega hoy a la Ciudad de México, ha obtenido 200 millones de dólares. El compositor también se presentará mañana en el escenario del Foro Sol. Estará acompañado de sus Hooligans, Bebé Rexha y Nick Jonas

No todo lo que brilla...

El éxito, las giras y el amor que está en la vida del cantante, no lo deja excento de tener problemas con la ley. Mars ha sido demandado por otros compositores que alegaron, en su momento, poseer los derechos de canciones como “Billionare”. Lo mismo sucedería con la canción de Mark Ronson, Uptown Funk de 2014.

En septiembre de 2010, el cantante fue detenido en Las Vegas y se le confiscó 2.6 gramos de cocaína en el baño de un casino de Las Vegas. Como parte del proceso judicial y con un acuerdo con la justicia estadounidense, Mars se declaró culpable.

Al momento de su detención aseguró que nunca antes había consumido drogas y que había hecho algo muy tonto. La jueza Jessie Walsh acordó que cumpliera libertad condicional, pagara una multa de 2 mil dólares y realizara 200 horas de servicio comunitario y ocho horas de asesoría.

Dos años después fue absuelto de los cargos. Sus abogados alegaron que su cliente se mantuvo limpio y cumplió con las condiciones del acuerdo alcanzado que le permitió la libertad condicional.

Desde entonces, los escándalos de Mars parece que quedaron atrás, sin ningún otro incidente mayor.

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