David Lynch goza de crear sufrimiento

El director dice que un artista debe de disfrutar filmar o escribir personajes y escenas oscuras
Lynch ofreció ayer una videoconferencia en el marco del Festival El Aleph. Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL
03/06/2018
00:08
César Huerta Ortiz
-A +A

[email protected]

Al cineasta David Lynch, conocido por generar personajes que sufren como en El hombre elefante y Terciopelo azul, la meditación lo salvó de la depresión y melancolía. Y asegura que no es necesario estar en un periodo oscuro para imaginar papeles densos para una película.

“Antes de meditar tenía tanta ansiedad, melancolía, a veces llegando a la depresión, y mucha ira por cosas que pasaban en mi vida, que no era otra cosa más que inseguridad y ser débil. En las primeras dos semanas de aprender la técnica se fue todo eso y comencé a estar más contento; la ira es enemiga de la creatividad, cuando estamos deprimidos uno ya no siente ganas de trabajar, pero si empezamos a transcender eso cada día, nos da libertad”, señala.

El estadounidense de 72 años y cuatro veces nominado al Oscar ofreció la tarde de ayer una videoconferencia en el marco del Festival El Aleph, dedicado este año al cerebro, la creatividad y la inteligencia artificial.

La sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario (CCU) se habilitó como el lugar donde Lynch habló para cerca de 200 personas por espacio de media hora.

“Cuando estás en el proceso creativo no se debe sufrir, no es necesario; Van Gogh (Vincent) no sufría a la hora de pintar, quizá era la única felicidad que este tipo tenía, pintaba cosas excelentes”, considera.

“El artista no tiene que sufrir para mostrar sufrimiento, uno debe disfrutar al filmar o escribir un guión donde haya sufrimiento. En las caricaturas te aparece un foquito que se enciende cuando hay una idea y así es; un pensamiento es algo que nos atrapa, lo sentimos, lo escuchamos y quizá sea el fragmento de todo un guión”, recalca.

Y así trabaja, señala, con Mark Frost, con el que ha colaborado en la serie Twin peaks.

“Estamos como ahora, vía skype (risas) y a medida que platicamos nos sumergimos en el mundo de Twin y es como si bajáramos de una lancha al mar no sólo por un pez, sino que vemos la gran cantidad que hay de ellos y comenzamos a escribir las ideas lo más rápido que podemos”, externa.

Mantente al día con el boletín de El Universal