En la estratégica disputa por el Estado de México se acerca el momento de definiciones y el escenario de una alianza opositora PAN-PRD, que pondría en jaque el dominio del PRI, se complica cada vez más. Diferencias entre el CEN del PAN y los panistas mexiquenses, cuyo Consejo Estatal aprobó elegir candidato por voto de la militancia, torpedean la candidatura de Josefina Vázquez Mota que sólo podría darse en una alianza con el PRD y por decisión de la Comisión Permanente del blanquiazul. Pero los perredistas no se ven convencidos de la alianza con el panismo, y mientras la dirigente nacional, Alejandra Barrales, no lo ve como prioridad, a nivel local, el perredismo mexiquense, dominado por ADN de Héctor Bautista, no quiere la alianza y se ve muy cerca del gobernador Eruviel Ávila Villegas.

A eso se suma la operación política del gobierno de Eruviel Ávila, que apuesta a tirar cualquier posibilidad de alianza opositora que, matemáticamente, derrotaría a la sólida estructura priísta en el estado, máxime con una candidata conocida como Vázquez Mota. La operación priísta para tirar la alianza no es nueva; es la misma estrategia que desplegó con éxito el gobernador Enrique Peña Nieto en 2011 y, seis años después, buscan repetir la misma fórmula.

Porque aun cuando las encuestas en el Edomex anticipan una elección difícil para el priísmo, derivado de la muy baja calificación del presidente Peña Nieto en su propio estado y de los problemas de inseguridad que afectan a los mexiquenses, las cosas podrían “acomodarse” para el PRI con una oposición fraccionada y sin coligarse. El PAN, por ejemplo, si no concreta la alianza ya no podría postular a Josefina porque tendría que acatar la decisión del Consejo Estatal de su partido que aprobó por mayoría una elección abierta de su candidato y Vázquez Mota no iría jamás a una interna porque perdería ante la estructura que controlan grupos como el del diputado Ulises Ramírez.

Y aunque Josefina sigue en espera de que Ricardo Anaya le garantice las “cinco condiciones” que puso para ser candidata a la gubernatura, de las cuáles sólo le han cumplido una —el cambio de dirigencia estatal con la llegada de Víctor Hugo Sondón— el resto, como la alianza con el PRD y con otros partidos, se ve cada vez más complicada. Tanto que a nivel local los panistas mexiquenses ya dan por hecho que Vázquez Mota no será su candidata y deslizan nombres de posibles candidatos “con presencia local”: Edgar Olvera, alcalde de Naucalpan, y Ulises Ramírez. Ninguno de los dos tiene la fuerza para enfrentar al PRI en el estado.

En el caso del PRD no parecen tener prisa por la alianza. “Sí nos interesa pero para nosotros no es tiempo de discutirla en este momento”, dice la dirigente nacional Alejandra Barrales, mientras a nivel local, la corriente de ADN, de Héctor Bautista, se expresa abiertamente en contra de la alianza, al mismo tiempo que aumenta su acercamiento con el gobierno de Eruviel Ávila. De los otros partidos, Movimiento Ciudadano postularía al ex panista José Luis Durán como su candidato a la gubernatura, a partir de sus vínculos familiares con Manuel Espino. El Partido del Trabajo iría aliado con el PRI, a quien le debe el rescate de su registro, y Morena ya definió que irá solo y con la diputada federal Delfina Gómez como su candidata al gobierno. Eso dejaría a Josefina Vázquez Mota sola en el PAN y sola, ya lo dijo, no será candidata.

Las cosas pues se pueden acomodar para el PRI en el Estado de México. Y cualquiera de sus tres aspirantes que se mencionan con posibilidades de ir a la candidatura: el diputado Alfredo del Mazo, la secretaria de Educación local, Ana Lilia Herrera, y el dirigente del PRI mexiquense, Carlos Iriarte, si bien no la tendrían asegurada, sí se vuelven mucho más competitivos sin Josefina y sin alianza opositora.

NOTAS INDISCRETAS.. A punto de cerrar su gestión como presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Constancio Carrasco lanzó ayer una propuesta provocadora: que los presos en México, bajo proceso o sentenciados, puedan votar en las elecciones y se respeten sus derechos políticos. Contrario a la interpretación actual de la Constitución que priva de derechos políticos a cualquier persona sujeta a proceso penal o sentenciada, Carrasco dijo ayer en el Palacio de Lecumberri, en la presentación del libro Mujeres privadas de la libertad y del derecho al voto, que es momento de debatir esa interpretación para que cualquier persona privada de la libertad pueda tener garantizados sus derechos humanos y dentro de ellos el derecho político a votar ¿Por qué partido votarían los presos?... Los dados mandan Serpiente. Caída libre.

sgarciasoto@hotmail.com

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