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'El Chapo' en el cine; la doble moral de Kate

11/01/2016
02:03
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Resultaron de risa loca tanto el enojo como las teorías conspiratorias de malquerientes del gobierno de Peña Nieto, luego de conocer la recaptura de El Chapo Guzmán.

Que si fue una cortina de humo para ocultar la devaluación del peso frente al dólar; que si se trató del control de daños por la entrevista que El Chapo dio a actores y empresarios de cine —difundida en Rolling Stone—; que si Peña Nieto es mago y todo lo puede.

Chabacanas teorías contrarias a los rumores inventados luego de la fuga del narcotraficante, cuando decían que era un invento el túnel; aseguraban que el gobierno dejó salir a El Chapo y que la autoridad se había suicidado.

Lo curioso es que la propia Kate del Castillo —actriz y productora— también promovió esas teorías conspiratorias: doble moral que confirma que al tiempo que la actriz, amigos y socios cuestionaban la incapacidad del gobierno mexicano para contener el crimen organizado y el narcotráfico, ella y ellos hacían negocios con el narcotraficante; se beneficiaban del criminal negocio de la drogas.

Y es que ese es el centro del tema: la doble moral de sectores sociales y políticos bien identificados que, por un lado festejan y estimulan los fracasos del gobierno federal —sea Calderón, sea Peña—, y por otro lado son socios del crimen organizado; negociantes de la tragedia y encubridores de las bandas criminales con las que hacen política y negocios.

Si lo olvidaron, eso pasó en casos como la muerte de Los 43, la fuga de El Chapo y hasta en el crimen en Temixco. ¿Quién está detrás del crimen de Los 43, de las teorías conspiratorias por la fuga y recaptura de El Chapo; quién está detrás de la urgencia de culpar al gobierno federal por el crimen de la alcaldesa de Temixco?

Los mismos de siempre: entre ellos Kate —que elogió a El Chapo y hasta dijo que era mejor que Peña—; el actor Sean Penn —promotor de la dictadura de Chávez y Maduro en Venezuela—, y muchos otros que mientras dinamitan la democracia mexicana se enriquecen con turbios negocios políticos con el crimen, además de cine y televisión engañabobos.

Y podrán decir misa, pero Kate del Castillo y Sean Penn deben ser llevados a la justicia —mexicana y/o estadounidense—, por el presunto delito de hacer negocios con un narcotraficante; por presunto lavado de dinero. ¿O qué, no es cierto que la película que preparaban es una modalidad de lavado de dinero? ¿Cuánto dinero recibieron para los preparativos de la película de El Chapo? ¿No es dinero negro, producto del tráfico de drogas? ¿No es lavado de dinero? ¿Cuántos muertos y cuántos adictos costó el viaje de los actores al refugio de El Chapo; cuántos muertos y adictos costarían la película?

El Chapo Guzmán está en su derecho de comprar conciencias, matarifes y escoltas; es parte de su empresa criminal comprar autoridades y soplones. Y resulta entendible que en tanto hombre de poder sin límite y riquezas sin freno, El Chapo busque trascendencia y paso a la historia.

Está claro que El Chapo es —antes que empresario del crimen— un ser humano con iguales defectos, afectos y necesidades que los ciudadanos de a pie. Sin embargo, también es cierto que todo negocio con El Chapo es un negocio criminal. Es lavado de dinero. ¿En este caso llegará la justicia en la que no creen Kate y Sean? ¿Los veremos en prisión? Al tiempo.

EN EL CAMINO. En Colima es grosera la guerra sucia y el ataque a la vida privada contra el candidato del PAN. Mientras tanto, en el PRI se pelean a balazos. ¿Y el INE? Calladito se ve más bonito.

www.ricardoaleman.com.mx

twitter: @ricardoalemanmx

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato.

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