A la memoria de mi madre

La actual generación de gobernadores es la más corrupta de la historia de México. No nos referimos a los que están o inician funciones, muchos de los cuales, a no dudarlo, se verán involucrados en actos de corrupción al término de ellas.

Hablamos de los que recientemente concluyeron su encargo y sobre los que, por lo menos en once casos, pesan acusaciones de desvío de recursos públicos y enriquecimiento ilícito. El monto de sus latrocinios es una bofetada que, con sobrada razón, atiza nuestro hartazgo.

Empecemos este recuento con quien se ha convertido en el paradigma de esa putrefacción y que fue, en su momento, ejemplo del nuevo PRI a decir del presidente Peña Nieto. Se trata, advinó usted, del prófugo ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, a quien se le atribuye un desfalco de 180 mil millones de pesos.

Le siguen, por el monto de lo robado, un perredista y un panista: el ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre, con señalamientos de desvío de 37 mil millones de pesos; y el ex gobernador de Sonora Guillermo Padrés, a quien se le atribuye un desfalco de 30 mil millones de pesos.

De esa oncena que, en términos de corrupción, es tan invencible como el Real Madrid en el futbol, todos los que siguen son priístas: el ex gobernador de Quintana Roo Roberto Borge, con 22 mil millones de pesos; el ex gobernador de Michoacán Fausto Vallejo, con 17 mil millones; el ex gobernador de Chihuahua César Duarte, con siete mil millones; el ex gobernador de Durango Jorge Herrera, con cuatro mil millones; el ex gobernador de Zacatecas Alfonso Reyes, también con cuatro mil millones; el ex gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina, con tres mil millones; el ex gobernador de Tamaulipas Egidio Torre, con 340 millones; y el gobernador de Coahuila aún en funciones, Rubén Moreira, con 160 millones de pesos.

La suma de los desfalcos de que se acusa a esta generación de gobernadores corruptos raya en los 306 mil millones de pesos, cantidad equivalente al recorte presupuestal aplicado para este año. Y a eso habría que sumar la deuda pública dejada en esos once estados, estimada en 479 mil 430 millones de pesos. De ese tamaño es el saqueo de esta generación de gobernadores a los que, por lo visto, se les ha dado licencia para robar.

De los mencionados, solo tres, incluido el ya mencionado prófugo Javier Duarte, son perseguidos formalmente por la justicia. Los otros dos son: el también prófugo César Duarte y el ya procesado, aunque en libertad bajo fianza, Rodrigo Medina. Los demás, si son creyentes cristianos, deben estar en sus días de guardar, de guardar la robado.

INSTANTÁNEAS. 1. MAFIOSOS. A la referida lista hay que sumar a los gobernadores procesados o en huida, por sus presuntos vínculos con los cárteles de la droga. Emblemático es el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, recientemente repatriado a México tras cumplir condena en Estados Unidos. Y ahora, en el centro de atención de la opinión pública, el ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, detenido hace unos días en Florencia y reclamado por la justicia de México y Estados Unidos por dar protección al Cártel del Golfo y a Los Zetas. Ambos grupos criminales sentaron sus reales y desataron la violencia en Tamaulipas durante la gestión de Yarrington. Pero fue su sucesor, Eugenio Hernández quien de plano se subordinó a esos grupos criminales y dejó hacer y dejó pasar. El proceso contra Yarrington seguramente llevará a la captura de Hernández.

2. CHAMBA Y APTITUDES. “Senador honesto” es una iniciativa ciudadana que se ha dado a la tarea de hacer acopio de información relacionada con las cualidades y el desempeño de diputados y senadores de la actual Legislatura. Muestra datos que resultan interesantes. ¿Sabía usted, por ejemplo, que hay más de cien senadores y diputados con al menos doce años como empleados del Estado, y más de 80 sin carrera universitaria? Mire estos casos de quienes prácticamente son dueños de una curul por el tiempo que han estado como diputados y senadores: el hoy gobernador de Chihuahua, Javier Corral, el líder sindical de la burocracia, Joel Ayala, el junior ecologista Jorge Emilio González y el panista Héctor Larios, todos ellos treinta años; Emilio Gamboa Patrón con 27 años, y Luis María Calderón Hinojosa y Manuel Bartlett, ambos con 24 años. En cuanto a la escolaridad, son cuatro los que sólo tienen primaria: los priístas Carmen Salinas y Armando Neyra Chávez y las morenas Modesta Fuentes Alonso y Blandina Ramos Ramírez. Son siete los que solo llegaron a secundaria: cuatro priístas (María Soledad Sandoval, Guillermo Cházaro Montalvo, Isaías González Cuevas y Juan Antonio Meléndez), dos morenas (María Chávez García y Rebeca López López), y uno del PES (Abdíes Pineda Morín). Hay además siete con nivel técnico, trece con preparatoria y 50 pasantes con la licenciatura trunca. La información es interesante. Aquí les dejo la liga: https://legislando.github.io/.

rrodriguezangular@hotmail.com

@RaulRodriguezC,

raulrodriguezcortes.com.mx

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses