La situación de los Dorados de Sinaloa se complica cada jornada y simplemente parece cuestión de tiempo para que se confirme su regreso a la Liga de Ascenso, luego de recibir otro arponazo por parte de los Pumas, que aprovecharon para recuperar en buen momento la senda del triunfo y la confianza para afrontar la Copa Libertadores.

Sin suma de puntos y con 11 juegos o 33 unidades por disputar, 5 partidos en casa y 6 visitas, realmente no se ve por dónde pueda salir del hoyo el ‘Gran Pez’, que cada vez habita en aguas más profundas y definitivamente con menos oxígeno. Aunque por fin anotó un par de goles, mostró un poco de orden y pequeños ajustes que ayudaron al equipo para tener mayor fuerza al frente, está todavía muy lejos de encontrar un buen funcionamiento.

De cualquier forma, la llegada del profesor José Guadalupe Cruz fue tardía, con un trabajo arduo por delante, sobre todo ante un panorama sombrío en el que cada vez será más complicado motivar a los muchachos para buscar un paso perfecto, o darles seguridad en un proyecto mal planeado. Por encima de que subir a Primera División tiene ciertas desventajas en el cociente para los ascendidos, no es pretexto, porque si fuera por suma de puntos en un año deportivo, de igual manera descenderían al ser el último lugar en la tabla general.

Tendrán que entender los equipos de la Liga de Ascenso que subir a Primera División implica tener y mantener una buena columna vertebral para solamente apuntalarla con dos o tres refuerzos, vistos con bastante anticipación, que hagan diferencia. Como lo realizó León después de muchos experimentos, porque Dorados se une a lista de clubes que no tienen una buena planeación, con el gasto precipitado en contrataciones de última hora, tanto de jugadores como de técnicos.

Guadalajara es otro caso dramático. La presión va en aumento en el interior de la institución tapatía, que en cualquier momento explota al no poder ganar todavía en el torneo, ni poder sumar más puntos con dos partidos seguidos en casa. Si bien, los jugadores corren todo el tiempo, también se equivocan puntualmente para desarrollar un juego sin claridad, alocado, dejando sus líneas muy abiertas a lo ancho y a lo largo para hacerlos vulnerables; con un muy mal juego aéreo y ya con la clara desesperación en el banquillo de Matías Almeyda.

En fin, que esta jornada 6 estuvo marcada por las buenas y malas actuaciones de los porteros, quienes pesaron en los resultados, como Jesús Corona en el triunfo de Cruz Azul o Alfredo Talavera y Melitón Hernández en un plano sobresaliente, para empatar con sus respectivos equipos. Mientras que Nahuel Guzmán, Tiago Volpi y José Antonio Rodríguez cometen errores graves que acaban en derrotas.

elcapiespana@gmail.com

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses