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Tesorería de la UNAM financió Olimpiadas

La Tesorería, a cargo de José Manuel Covarrubias Solís, desvió recursos del presupuesto universitario por 2 millones 301 mil 318 pesos para financiar las Olimpiadas Nacionales 2014.
11/08/2015
02:06
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La Tesorería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a cargo de José Manuel Covarrubias Solís, desvió recursos del presupuesto universitario por 2 millones 301 mil 318 pesos para financiar las Olimpiadas Nacionales 2014.

De acuerdo con la investigación que hizo la Contraloría de la UNAM, la Tesorería fue involucrada en el mal manejo administrativo de fondos federales (20.7 millones de pesos) por parte de la Dirección General de Actividades Deportivas y Recreativas (DGADyR), al aportar en calidad de préstamo 2.3 millones de pesos para que la Universidad cumpliera como sede de dicha Olimpiada, pues la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) no entregó a tiempo el presupuesto prometido a la Universidad.

La Contraloría explicó que la Olimpiada se realizó del 30 de abril al 3 de junio de 2014, y la Conade se había comprometido a otorgar en abril 14.2 millones de pesos a la Universidad; sin embargo, fue hasta el 12 de junio cuando la UNAM tuvo el recurso en su cuenta bancaria, es decir 9 días posteriores a la conclusión del evento y 43 días después del inicio.

Esto llevó a la DGADyR a asumir compromisos de pago con proveedores y a solicitar un préstamo por 2.3 millones a la Tesorería de la Universidad, con la promesa de reintegrar el dinero cuando se recibiera el subsidio de la Conade. Fue hasta el 25 de junio de 2014 cuando se reintegró a la cuenta bancaria de la UNAM, número 0445781329 del banco BBVA Bancomer, el financiamiento que hizo la Tesorería.

El día que concluyó la Olimpiada, el 3 de junio, la Universidad y la Conade suscribieron un adéndum para ampliar la cifra de apoyo en 6.5 millones de pesos, con lo cual el subsidio ascendió a un total de 20.7 millones.

Más irregularidades: se pagaron sobreprecios en la adquisición de 2 mil 500 gorras y 2 mil 500 llaveros por un importe de 240 mil 425 pesos, los cuales de no ser aclarados o reintegrados por la DGADyR constituirían un daño al patrimonio universitario.

La Secretaría Administrativa adquirió, mediante su Departamento de Compras, playeras, gorras, morrales, llaveros, pants, rompe vientos y mochilas por un importe de 1 millón 351 mil 420 pesos, pero no hay evidencias de que esta mercancía entrara al almacén, como tampoco su forma de distribución y los destinatarios.

Sobre el hospedaje, la Contraloría encontró que en seis operaciones realizadas con los hoteles Radisson y Royal Pedregal, por un monto de 2.4 millones, no hay evidencia de la renta de salones equipados con internet, audio, video y cafetería, como reporta la DGADyR.

De la adquisición de 150 pacas para la actividad deportiva de tiro con arco, por un importe de un millón 81 mil pesos, celebrado con tres empresas, sólo 50 pacas compradas al proveedor Comercio de Artículos Deportivos, por 234 mil 200 pesos, tienen registro de entrada al almacén. Otras 84 pacas se ubicaron en el domicilio del ingeniero Gabino González, miembro del Consejo Directivo de la Asociación de Tiro con Arco en la UNAM.

Este mismo directivo firmó a nombre de la empresa Artículos Deportivos X10, una cotización de fecha 20 de marzo de 2014, la cual formó parte de las tres cotizaciones que se utilizaron para la selección de dos proveedores a los que se les realizaron las compras. La Contraloría alerta que Gabino González ejerce una actividad comercial por medio de dicha empresa, lo que genera un riesgo de que la mercancía que tiene en custodia sea utilizada para fines ajenos a la Universidad, como vendida o arrendada a fin de obtener beneficios económicos particulares en perjuicio del patrimonio universitario.

Otro caso involucra al secretario administrativo de la DGADyR, José Luis Marín Correa, en la renta de una cámara fotográfica Canon a la empresa Dibujo, Ingeniería, Cómputo, Consumibles y Papelería, por un importe de 51 mil 272 pesos por 34 días. Sin embargo, al cotizar el costo de compra del equipo fotográfico, éste es de 45 mil 788 pesos, con lo que la Contraloría demostró que era más conveniente para la Universidad la adquisición y no la renta de la cámara, pues además de tenerla para uso posterior hubiera significado un ahorro de 5 mil 483 pesos.

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Periodista. En 2001 inició su columna Oficio de Papel en El Universal y de forma paralela publicaba trabajos de investigación. Es director de la revista "Contralínea"
 

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