Señor presidente Peña Nieto, ¿en su partido se conocen los principios que usted determinó para inspirar y definir el actuar de su administración? ¿Sus legisladores lo comparten, lo entienden?

Su Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, que nos tomamos en serio y nos llevó a apoyarlo en muchos eventos y en su administración, nos sigue dando esperanzas y estamos convencidos de que aún hay tiempo para cumplirlo.

“Un gobierno cercano es aquel que tiene como precepto construir un diálogo entre las dependencias y entidades y los diferentes actores de la sociedad. El objetivo es atender con oportunidad las demandas ciudadanas y resolver los principales problemas públicos. Se busca ubicar como eje central de su actuación al ciudadano y utilizar de forma estratégica las herramientas institucionales con las que cuenta para promover un gobierno eficiente, eficaz y que rinda cuentas a la población”.

¿Entienden la importancia de esto los senadores?

Y con entusiasmo y esperanza leímos: “La sociedad se constituye como el pilar fundamental en torno al cual deben diseñarse y ejecutarse políticas que permitan consolidar un gobierno moderno. Para lograrlo, es necesario poner especial énfasis en la atención de las demandas más sentidas de la sociedad y permitir su participación de una forma activa en los asuntos públicos”.

¿Entienden la profundidad de esto los diputados?

Para el logro de “Un México en Paz” usted planteó con precisión que “… el marco institucional de la democracia mexicana actual debe perfeccionarse para representar adecuadamente los intereses de toda la población. La evidencia muestra con claridad que los países que se desarrollan exitosamente son aquellos con instituciones sólidas e incluyentes. Cuando éstas no existen o son insuficientes se limita la capacidad de la ciudadanía para demandar sus derechos y se limita la legitimidad del Estado”.

Sí, efectivamente, se limita la legitimidad del Estado cuando las instituciones no son sólidas ni incluyentes, cuando las reglas del juego se hacen a manera de esconder, de evitar que se afecten las prebendas y el enriquecimiento al que dan lugar. No podemos permitir, como país, como sociedad, que opiniones personales atropellen el desarrollo del país que dirige, señor Presidente.

El plan que acogimos con entusiasmo pone el énfasis en la corrupción. “Así, la corrupción no es un fenómeno aislado sino la consecuencia de distintas formas de trasgresión al Estado de derecho, por lo que no puede combatirse de manera eficaz persiguiendo solamente a los individuos que han cometido faltas, sino construyendo garantías y creando políticas integrales que permitan disminuir esas conductas”.

Eso pretende precisamente la iniciativa 3de3. Una iniciativa que se origina del derecho constitucional que tienen los ciudadanos: crear políticas integrales que permitan disminuir las conductas que llevan a la corrupción. No es una regla para quien está en el Legislativo o en el Ejecutivo hoy, eso es miopía histórica, es no entender el papel del Estado. De ahí vino esa caprichosa reacción, un truco irresponsable, que hoy indigna a la sociedad.

El futuro de nuestro país realmente depende, señor Presidente, como lo planteó, de fortalecer y crear instituciones, reglas de juego. No es un proceso sencillo, porque como bien hemos visto hay fuertes resistencias para avanzar al futuro que nos plantea el PND. Las reformas, propuestas y logradas por usted, en proceso de concretarse, son un paso determinante en establecer nuevas reglas de juego. Nuevas instituciones.

No permitamos que una visión ahistórica, miope y mezquina elimine la gran oportunidad de crear otra institución, de completar de gran manera su legado. No son sólo las reformas estructurales, lo económico, lo que cambia a un país, sino, sobre todo, su superestructura, las instituciones, las nuevas reglas de juego. Este legado sí es importante. No son las personas las que cuentan, son las instituciones, que las personas no obstruyan nuestro futuro, señor Presidente.

Director del CEESP.

@foncerrada

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