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Conflicto que se dirime con ideas

26/07/2015
00:24
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El ajedrez es una réplica miniaturizada de la guerra, pero utiliza las armas de la razón. Desde sus orígenes hindúes, su principal propósito es probar que la inteligencia puede más que la fuerza bruta. Una leyenda árabe dice que cuando la esposa de un rajá belicoso se cansó de las constantes guerras de su consorte, le enseñó a jugar ajedrez, pasatiempo tan apasionante, que el rijoso se olvidó de pelear y una agradable paz se instauró en todo el reino.

El historiador Herodoto (484- 425 a. C.) dijo: “Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz”. Pero las guerras continúan. El ex campeón mundial Emanuel Lasker, en su Manual de ajedrez, sostiene: “Hoy en día, las batallas en que luchan los hombres (la guerra, las negociaciones diplomáticas, las competencias en producción, por mencionar sólo algunas) son conducidas en forma muy torpe… Es verdad, el ajedrez no resuelve el problema de comprender las batallas de la vida, pero lo coloca en términos precisos apuntando a una solución”. También el escritor Paul Valery (1874-1945) opinó que las guerras son: “Masacres entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que sí se conocen pero no se masacran”. El juego ciencia, en cambio, representa un conflicto entre fuerzas opuestas que se dirime con ideas y razonamientos. Por eso el pianista y escritor costarricense, Jacques Sagot, lo definió como: “Duelo de voluntades, esgrima del intelecto, sublimación espléndida de la sed guerrera del hombre, transformada en lúdica lid, en juego de apariencia engañosamente inofensiva”.

 

Habrá tercer seminario de capacitación

La Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica, anuncia la realización en esta capital de su Tercer seminario de capacitación y certificación de profesores de ajedrez. Fecha, 24 y 25 de octubre. La institución firmó acuerdos para la formación de docentes de ajedrez con las universidades españolas de Málaga, Internacional Meléndez Pelayo de Santander y Mérida.

Partida. Las blancas, conducidas por el pacifista Ruben Fine, toman la iniciativa, crean vías para el ataque, obtienen ventaja y superan a otro promotor de la paz, el filósofo y ex campeón mundial, Emanuel Lasker.

Blancas: Ruben Fine

Negras: Emanuel Lasker

Nottingham, Inglaterra, 1936.

Gambito de dama declinado (Eco D37)

1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cf3 Cf6 4.Cc3 Ae7 5.e3 0-0 6.Ad3 dxc4 7.Axc4 c5 8.0-0 a6 9.De2 b5 10.Ad3 Ab7 11.dxc5 Axc5 12.e4 Cbd7 13.Ag5 h6 14.Ah4 b4 15.Ca4 Ae7 16.Tfd1 Ch5 17.Axe7 Dxe7 18.Tac1 Cdf6 19.g3 a5 20.Cc5 Tfc8 21.Cxb7 Dxb7 22.Ce5 Txc1 23.Txc1 Tc8 24.Txc8+ Dxc8 25.Dc2 Db7 26.Dc6 Da7 27.Dc8+ Rh7 28.Cc6 Dc5 29.e5+ g6 30.exf6 Cxf6 31.Db7 Rg8 32.Ae2 Cd5 33.Ce5, rinden negras, 1-0.

Javier Vargas
Javier Vargas Pereira es periodista especializado en ajedrez. En Chile, su país natal, fue profesor de filosofía y consejero de asuntos juveniles del presidente Salvador Allende (de 1970 a 1973). En...

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