Aokigahara: ¿cómo es el "bosque de los suicidios" de Japón?

Esta semana volvió a estar en la boca de todos por un video del youtuber Logan Paul
05/01/2018
22:03
La Nación - Argentina / GDA
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"Tu vida es un hermoso regalo de tus padres. Por favor piensa en tus padres, hermanos e hijos. No te lo guardes. Habla de tus problemas". Eso dice, en japonés, uno de los carteles de Aokigahara, conocido como "el bosque de los suicidios".

En Aokigahara, algunos lo llaman Jukai, "mar de árboles" porque durante todo el año es verde y silencioso, no funciona el GPS. En este bosque del monte Fuji es común ver señalizaciones hechas por los visitantes y los voluntarios para que nadie se pierda y para que todos puedan volver a salir. Es que este bosque se convirtió en el segundo lugar más famoso para suicidarse, después del Golden Gate en San Francisco.

La fama de ser el "lugar perfecto" para morir se la dio El manual completo del suicidio, un libro de 1993 escrito por Watary Tsurumi. Pero la leyenda se remonta desde la Segunda Guerra Mundial. En esa época se decía que las familias pobres abandonaban a sus ancianos o familiares enfermos en el bosque para que murieran, una forma de eutanasia que en japonés se llama ubasute. Otra razón tiene que ver con una cuestión literaria: Black Sea of Trees, una novela de los 60 del autor Seicho Matsumoto, relata el suicidio de dos amantes en Aokigahara.

Todo esto contribuyó a agregarle un halo de misterio al bosque, con historias de fantasmas que acechan a los visitantes que se atreven a cruzar sus árboles. Lo cierto es después de las sucesivas crisis que dejaron a miles sin trabajo en Japón, hubo un aumento de casos de suicidios en el bosque.

Esta semana, Aokigahara volvió a estar en boca de muchos. El youtuber Logan Paul subió un video para su canal con imágenes del cuerpo de una persona colgando de una soga en un recorrido que hizo en el bosque. "Esto iba a ser una broma para mostrar la leyenda de los fantasmas, ¿en qué momento se volvió tan real?", dijo en el video, mientras contenía la risa.

El repudio en las redes sociales no tardó en llegar. Acusaron a Paul de alentar los clicks y lucrar con el morbo. El youtuber publicó una disculpa en su cuenta de Twitter diciendo que no posteó el video por los "vistos", sino para generar conciencia sobre el suicidio y la depresión. Después de su declaración, sus detractores siguen pidiendo que YouTube cancele su canal, que tiene más de 15 millones de suscriptores.

En Hollywood, el bosque también se hizo famoso por tres películas que fueron filmadas ahí, incluyendo The Sea of Trees con Matthew McConaughey y filmada por Gus Van Sant y un documental de Vice llamado "Suicide Forest in Japan", que sigue a un geólogo que trabaja en el área de protección ambiental del bosque. La última película que retrata al bosque es The Forest, y fue estrenada el año pasado.

Los secretos que guarda el bosque
Los rastros que dejan las personas que deciden morir en el bosque se ven incluso antes de adentrarse en sus profundidades. Desde autos olvidados en el estacionamiento, sogas colgando de los árboles, frascos de pastillas al lado de otros objetos e incluso cuerpos y esqueletos vestidos. Después de años de juntar cuerpos, las autoridades locales notaron que las formas de suicidio más comunes en Aokigahara eran el ahorcamiento o la sobredosis.

Si bien hay voluntarios que recorren el bosque en busca de los cuerpos de los que tomaron la decisión de matarse, hay muchos otros que quedan perdidos por días, meses e incluso años en descomposición antes de que los encuentren. No es raro encontrar en los pies de los árboles flores y pequeños santuarios que dejan los familiares de los fallecidos en los lugares donde estaban sus cuerpos.

Cientos de sogas impiden el paso a ciertas áreas del terreno. Pero la imagen más llamativa son las marcas que dejan muchos de los visitantes entre los árboles: cintas de color para que puedan identificar el camino si se arrepienten de su decisión. Esto es porque las brújulas, GPS y celulares no funcionan en el bosque, haciendo que sea mucho más fácil perderse en su enormidad. Además el viento queda bloqueado por los árboles y la vida silvestre es casi inexistente, lo que lo hace muy silencioso.

En 2004, el número de suicidios en el bosque llegó a 108. Las autoridades locales decidieron dejar de publicar las cifras para no alentar la práctica, pero sólo en 2010 hubo 247 casos. Para minimizar el problema, la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio puso carteles y mensajes en la entrada para asistir a aquellos que tengan la intención de quitarse la vida.

El suicidio en Japón
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, Japón tiene el tercer lugar de tasa de suicidios más alta del mundo, después de Corea del Sur y Hungría.

En el país, el suicidio es la principal causa de muerte entre los hombres de 20 y 44 años. Las cifras despegaron desde la crisis financiera de los 90 y aumentaron en 2008. Las crisis dejaron jóvenes precarizados con contratos de corto plazo y poca estabilidad.

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