El casco de la Ex Hacienda Coapa, víctima del sismo

El arco distintivo del inmueble está a la espera de que autoridades del INAH lo evalúen y apuntalen ante el riesgo de colapso
Sobre la acera aún hay grandes piedras que se cayeron tanto de la parte alta de la estructura como del costado del arco. (SONIA SIERRA. EL UNIVERSAL)
21/10/2017
00:26
Sonia Sierra
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En la Calzada del Hueso, al sur de la Ciudad de México, las consecuencias del terremoto del 19 de septiembre también las sufrió un patrimonio histórico.

Sobre esa avenida, donde uno de los edificios del conjunto Girasoles se vino abajo causando la muerte de ocho personas y donde muchas familias han perdido sus viviendas y varios inmuebles serán demolidos, sobrevive el casco de la Ex Hacienda Coapa, cuyo arco de piedra sufrió graves daños con el temblor.

El 19 de septiembre cayeron muchas piedras del arco sobre la Calzada del Hueso, entre Calzada de Tlalpan y Bordo. Desde entonces, cintas rojas y amarillas envuelven la estructura, bajo la cual no se puede transitar porque está en grave riesgo de caer. Sobre la acera aún hay grandes piedras que se cayeron tanto de la parte alta de la estructura como del costado del arco, que da a la calle. Sin embargo, el arco de la Ex Hacienda no ha sido apuntalado. Una enorme grieta viene desde la parte alta y continúa hasta una zona donde hay ladrillos, que son producto de una intervención moderna.

El arco es el elemento más distintivo de lo que queda de la antigua Hacienda; incluso, en Internet y entre los vecinos de Ex Ejido de Santa Úrsula Coapa circulan fotos e historias que dejan ver algo de la vida rural y agrícola que tuvo la zona.

Toda esta zona de Coapa eran los establos de la Hacienda. Frente al casco histórico, en la calle Santa Rosa, está una casa, que no es tan antigua, con muchos elementos de construcción recientes, y en la que hay comercios de diferente índole; atrás de la casa se conserva en pie la fachada de la capilla, pero allí no hay oficios religiosos.

La antigua Hacienda era un lugar de cultivo de alfalfa y alimentos para animales, entre otras producciones. En el libro Rescate de la memoria histórica de Santa Úrsula Coapa, de Baltazar Gómez Pérez, el autor refiere que el pueblo de San Úrsula fue una zona agrícola y que se ubica al sureste del centro de Coyoacán.

Indica que el nombre de Santa Úrsula viene de una virgen de Europa, y el de Coapa es náhuatl: “El nombre del lugar era Coapan, que quiere decir ‘río que lleva serpientes’ o ‘río de serpientes’”.

En el libro cuenta que en sus inicios, la hacienda era muy grande y rica: “Sería durante el siglo XVII que comienza a establecerse la Hacienda de Coapa, consolidándose para el siglo XVIII; no eran para ese entonces grandes latifundios sino medianas haciendas novohispanas”.

Aunque no dice dónde estuvo el otro, señala que la Hacienda de Coapa tuvo dos arcos; hoy sólo sobrevive el que está en la Calzada del Hueso y que fue afectado por el terremoto. Como dato curioso, cuenta que la Hacienda fue de la familia de Benito Juárez; con base en un testimonio de 1915 agrega que en medio de la Revolución muchos habitantes del pueblo de Santa Úrsula fueron a saquearla.

Los vecinos que desde hace años trabajan en los lugares comerciales, frente al arco, del otro lado de la Calzada del Hueso, cuentan que anteriormente era una zona de sembradíos y grandes lotes donde además los dueños “sacaban” las vacas a asolear. Dicen que el Bordo (la calle inmediata) se llamaba así porque era un canal de aguas negras y que, para pasar, la gente tenía que caminar por el bordo del canal.

La hacienda tuvo muchos dueños, algunos eran españoles.

El patrimonio que hoy se conserva comprende el arco, los muros que continúan al interior de una unidad habitacional llamada Las Trojes (y ahí estuvo un establo llamado Gavillero), y otras áreas donde tiene sus instalaciones la empresa PCTV.

Aunque Blatazar Gómez Pérez habla del siglo XVII, sobre uno de los contrafuertes del antiguo muro, unos metros adelante del arco, una placa marca una fecha: 1876, y abajo, en un cuarto pequeño, se mantiene una antigua báscula, en la que justo se pesaba el alimento de los animales; esa báscula dio servicio desde 1900, cuenta un vecino, que tiene una tienda de abarrotes y cuyo padre comenzó a vender ahí 45 años. “En la zona todo era puro sembradío hasta Canal Nacional. Había establos, granjas de huevo”, abunda el vendedor de abarrotes, y recuerda además que la que casa, donde está su tienda, fue escenario de películas de los tiempos del cine de ficheras, pero también de filmes más ‘serios’, como El Callejón de los Milagros.

Como muchos edificios de México, el arco de la Ex Hacienda está a la espera de que autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia lo evalúen y apuntalen sus frágiles estructuras.

 

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