Eduardo Matos Moctezuma se descubre en el Templo Mayor

"Gracias a la arqueología y a otras disciplinas se penetró en el pasado para conocer qué había en el Templo Mayor", señaló Matos Moctezuma
Eduardo Matos Moctezuma se descubre en el Templo Mayor
“Esta cátedra es tan sólo una pequeña muestra hecha hace 40 años, díganme cómo no encontrarme a mí mismo”, dijo Eduardo Matos. Foto: Juan Carlos Reyes García. Archivo El Universal
10/04/2018
19:43
Redacción
Cambridge
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El arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma dirigió la excavación del centro espiritual azteca, el Templo Mayor, en los años 70.

Su obra reveló importantes aspectos de la religión azteca, la vida y la sociedad en el mundo, las cuales fueron el tema de la charla Eduardo Matos Moctezuma se descubre a sí mismo. Excavaciones del Templo Mayor de los aztecas, en el Museo de Ciencia y Cultura de Harvard.

A 40 años de esta importante investigación, el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007 recordó varios pasajes sobre cómo empezaron a trabajar en el proyecto del Templo Mayor. Todo inició gracias al arqueólogo Manuel Gamio, quien encontró una pequeña esquina de lo que se pensaba era dicho recinto azteca; hecho en el que basaron para encontrar fuentes históricas y así realizar las investigaciones.

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El Templo Mayor, el antes y depsués en la historia de México, según Eduardo Matos Moctezuma. Foto: Germán Espinosa. Archivo.

“Con la conquista española, quedó el fantasma del Templo Mayor, pero gracias a la arqueología y a otras disciplinas se penetró en el pasado para conocer qué había en este recinto”, añadió durante la charla.

Durante la cátedra, Matos Moctezuma proyectó las imágenes de las distintas etapas de su investigación. La primera data del año 1978- 1981, en donde se encontraron los vestigios de lo que era ese importante edificio, como escalinatas que estaban cubiertas por piedra y lodo, esto, aclara el arqueólogo, era para hacer diferentes capas, uno encima de otro, pues esto representaba que era un "lugar sacro".

Además, se hallaron restos de la arquitectura de la época antigua y pisos de la gran plaza de Tenochtitlán.

La presencia de los dioses del agua y la guerra fueron la base fundamental en la que se sostenía la cultura azteca, seres que también estuvieron plasmados en dicho recinto.

Durante la etapa dos se encontró el templo dedicado al Chac mol, uno de los más antiguos de toda ciudad azteca y que data aproximadamente del año 1390.

En la etapa tres se encontraron unas esculturas reclinadas sobre la escalera del dios de la guerra, que oscilan del año 1440. También se descubrió el cuerpo de una serpiente de 7 metros de largo, la cual conservaba sus colores originales.

Parte fundamental de estos descubrimientos fueron las múltiples ofrendas funerarias, “en las fuentes históricas no se mencionan, los sacerdotes guardaban silencio de dónde estaba su ubicación y de qué consistían”, dijo Matos Moctezuma.

“Los objetos se colocaban al interior de una caja de piedra, máscaras, caracoles, y elementos por ejemplo peces de concha, canoas, serpientes de agua y ranas”, agregó.

Otro de los pasajes que recordará con satisfacción es la inauguración del Templo Mayor en 1987 por el aquel entonces presidente de México, Miguel de la Madrid; al día siguiente se abrieron sus puertas, una fecha memorable “un antes y un después en la historia de México”, añadió el arqueólogo.

Otra de las fechas a destacar para Matos Moctezuma es en 1991, fecha dónde inició el Programa de Arqueología Urbana. “La Catedral se agrietó, fuimos a investigar y descubrimos que abajo de este se encontraban edificios prehispánicos; los ingenieros abrieron pozos, fue un trabajo peligroso, pero lo bueno es que yo dirigía desde arriba” rió al recordar esta hazaña.

En nuestro siglo continuaron las excavaciones y se encontraron telas hechas de algodón en buen estado de conservación y restos de papel con figuras.

Hasta el año 2006 hallaron la escultura monumental de la diosa de la tierra, Coatlicue, y debajo de ella más ofrendas funerarias con piezas de oro, ollas de barro, restos de copal y elementos marinos.

Para dar a conocer los resultados de sus excavaciones fueron primordiales sus publicaciones. De acuerdo a Matos Moctezuma, se han hecho la recopilación de mil 200 títulos, entre tesis, guías y catálogos, algunos muy especializados como los trabajos sobre la obsidiana, estudios de las ofrendas, sobre la difusión para dar a conocer el templo y el análisis de peces específicos encontrados en las ofrendas, sólo por mencionar algunos.

Por último agradeció a sus colaboradores, investigadores y amigos que han ganado diversos premios por sus investigaciones. “Esta cátedra es tan sólo una pequeña muestra hecha hace 40 años, díganme cómo no encontrarme a mí mismo”, finalizó Eduardo Matos Moctezuma.

akc

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